EEUU apuesta a fortalecer relaciones con el Caribe

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, DANIEL DUARTE / AFP.

Estados Unidos ha reafirmado su intención de devolver al hemisferio occidental un papel central en su política exterior, con una nueva estrategia de cooperación con el Caribe centrada en inversiones, salud, seguridad e infraestructura digital.

A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:

Estados Unidos está devolviendo al hemisferio occidental su posición de preeminencia y prioridad en la política exterior estadounidense.

"Durante demasiado tiempo, hemos estado prestando atención a lo que sucede al otro lado del mundo, mientras ignorábamos lo que ocurre justo en nuestro propio vecindario", señaló el subsecretario de Estado, Christopher Landau, durante el Diálogo entre Estados Unidos y el Caribe.

"En última instancia, la grandeza de Estados Unidos no depende del gobierno, sino de nuestro sector privado. Por tanto, nuestra labor consiste en actuar como interlocutores para que nuestro sector privado conozca las oportunidades existentes en el Caribe, y para que los países del Caribe sepan qué podría interesar a nuestro sector privado". Con este objetivo, Estados Unidos pondrá en marcha el próximo año un diálogo sobre inversiones que reunirá a los países del Caribe y al sector privado estadounidense.

"También reconocemos que el desarrollo económico conlleva salud", afirmó el subsecretario Landau. Por ello, Estados Unidos ha destinado 61,5 millones de dólares a la creación de ASPIRE (Asociación Estratégica para la Excelencia en la Atención Médica Regional Independiente), con el fin de permitir que la región desarrolle su propia capacidad en materia de atención sanitaria.

Otro asunto regional es la seguridad. El subsecretario Landau señaló que, en los últimos años, se ha producido "un aumento en el tráfico de drogas que atraviesa el Caribe, provenientes de Sudamérica y con destino a Estados Unidos".

Se trata de "una amenaza a la seguridad nacional para nuestra población... y queremos trabajar junto a sus países para hacer frente a esta lacra".

Una forma de lograrlo es a través de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI, por sus siglas en inglés), que constituye la base de la asociación en materia de seguridad entre Estados Unidos y el Caribe, y en la que participan 13 países. El subsecretario Landau anunció que Estados Unidos destinará 37 millones de dólares adicionales a la CBSI para nuevos programas destinados a proteger la infraestructura digital crítica y fortalecer la seguridad portuaria.

Otra gran prioridad es la pesca ilegal. Para ayudar a abordar este problema, Estados Unidos aportará 55,5 millones de dólares adicionales con el fin de reforzar las capacidades de las autoridades de los países caribeños para hacer cumplir la ley.

La necesidad de contar con una infraestructura fiable y redes de comunicación seguras sigue siendo fundamental. "Sin una buena base digital, es imposible tener un sistema bancario, un sector turístico, una red energética o unos servicios gubernamentales sólidos", afirmó el subsecretario Landau. "Y es importante saber quién construye esas redes".

Con este objetivo, Estados Unidos invertirá 175,8 millones de dólares en infraestructura segura a través de su programa de cables submarinos para el Caribe y Centroamérica.

"Esto proporcionará una conectividad de alta velocidad y confianza en toda la región, permitiendo crear redes resilientes y seguras que sirvan a sus habitantes, y no a intereses externos", señaló el subsecretario Landau.

El subsecretario destacó los valores que comparten Estados Unidos y sus vecinos del Caribe: el respeto a la soberanía nacional, el estado de derecho y los mercados abiertos. Centrarse en estos aspectos fundamentales estimulará el crecimiento económico, atraerá inversiones y, en última instancia, generará prosperidad tanto para Estados Unidos como para el Caribe.