Denuncian ante la OEA desaparición forzada y riesgo de muerte del obispo Juan Abelardo Mata

Monseñor Juan Abelardo Mata en Masaya, obispo emérito de Estelí.

Sumario

  • Jaime Chavarría Morales denunció ante la OEA la detención “ilegal” y desaparición forzada del obispo emérito Juan Abelardo Mata desde el 29 de junio, y pidió una acción colectiva internacional para lograr su liberación.
  • El colaborador del religioso afirmó que Mata ha sido perseguido por denunciar violaciones a los derechos humanos y la persecución religiosa en Nicaragua.
  • Chavarría Morales solicitó a la CIDH y a la OEA activar mecanismos de garantía colectiva para hacer cumplir medidas cautelares y resoluciones internacionales contra el régimen Ortega-Murillo.

Jaime Chavarría Morales, cercano colaborador del obispo Juan Abelardo Mata, denunció mediante una carta a los estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) la detención ilegal del religioso nicaragüense desde el pasado 29 de junio y demandó una acción colectiva de la comunidad internacional para lograr su liberación.

“El Obispo Emérito de Estelí se encuentra secuestrado injustamente, y sin causa judicial alguna, por tener esa voz profética y valiente que no sólo anuncia el evangelio, sino que defiende a las víctimas de injusticia, persecución y denuncia el atropello a las libertades no sólo con palabras, sino con hechos. Particularmente, defiende y ha denunciado la violación a los derechos de la ciudadanía y la persecución religiosa desde que este gobierno ilegitimo está en el poder”, señala la carta remitida por Chavarría Morales.

El defensor de derechos humanos demandó tanto en entrevista con Martí Noticias como en otra carta dirigida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el pasado 1 de junio, la “aplicación de la garantía colectiva de todos los estados miembros de la OEA para el cumplimiento de las medidas cautelares, medidas provisionales y sentencias aprobadas contra el Estado de Nicaragua”.

Jaime Chavarría, su esposa Margarita alonso, Monseñor Mata y Jeffer Chavarría.

Chavarría Morales y su familia, son parte del equipo voluntario de monseñor Mata que ha documentado las violaciones de derechos humanos del régimen de los Ortega Murillo, así como la persecución religiosa contra sacerdotes y religiosas en todo el país.

“Nosotros, como familia, hemos tenido una cercanía con monseñor Mata porque somos católicos y eminentemente marianos, y porque él se ha preocupado por velar por la dignidad de la persona humana de toda la ciudadanía nicaragüense y el derecho humano básico de vivir en democracia”, anotó Chavarría Morales.

El defensor de derechos humanos asegura que tras una breve conversación telefónica, la noche del 29 de junio, no han vuelto a tener comunicación ni noticias de monseñor y más bien se ha desatado una persecución contra los colaboradores más cercanos del religioso, incluido su hijo Jeffer Joaquín Chavarría.

“El encarcelamiento de monseñor ha causado la persecución contra sus familiares y todo su entorno. Mi hijo, por ejemplo, está siendo perseguido actualmente en Nicaragua por la policía, los paramilitares y el Ejército”, señaló a Martí Noticias Chavarría Morales, quien, al mismo tiempo, destacó que “cuando se tomaron la casa de monseñor se apoderaron de su computadora y demás documentos en físico donde se evidencia la relación de trabajo que nuestra familia he llevado en silencio desde hace tiempo por temor a más represalias”.

Riesgo de muerte

Con respecto a la pregunta sobre el posible estado de salud de monseñor Mata en su actual estado de desaparición forzada, Chavarría Morales señaló que “la situación es de extrema gravedad no solo por su edad, ya que ha cumplido 80 años poco antes de que lo secuestraran, sino que ya tenía un cateterismo por un problema coronario, también tiene diabetes y otras complicaciones derivadas como consecuencia del coronavirus”.

“Cualquier médico, en cualquier parte del mundo, va a señalar que esas mismas circunstancias, con las condiciones de tortura en los que lleva ya dos meses, lo pone en una circunstancia de extrema gravedad y de alto riesgo de perder la vida”.

El colaborador cercano del obispo Mata recordó que el líder religioso tiene concedidas desde 2021 medidas cautelares de parte de la CIDH, que el régimen no ha respetado, y actualmente está en proceso la solicitud de medidas provisionales que, según dijo, “no tengo la menor duda que la Corte Interamericana las aprobarán cuando sean remitidas por la Comisión”.

Lo más importante, acotó Chavarría Morales, “es que esas medidas se ejecuten porque si no, no cumplen su objetivo”. En ese sentido recordó que “los estados miembros de la OEA tienen la obligación bajo el principio de garantía colectiva de hacer cumplir esas resoluciones y por esa razón presentamos una petición para que activen precisamente esa garantía colectiva para lograr la liberación de monseñor Mata”.

Una batalla espiritual

Chavarría Morales remarcó que “en Nicaragua existe un combate espiritual desde que el Frente Sandinista llegó al poder en 1979” y recordó la persecución de entonces contra sacerdotes y religiosos.

“La crisis en Nicaragua, especialmente en cuanto a persecución religiosa, ni siquiera en Cuba o en Venezuela se ha visto” apuntó el defensor de derechos humanos y fue categórico en señalar que “estamos ante un gobierno no solo ilegítimo, sino también satánico”. Recordó que Rosario Murillo convocó en 1990 un congreso internacional de brujos que en vista la derrota electoral de ese año no llegó a celebrarse.

Para Chavarría Morales, ahora el régimen de los Ortega-Murillo “pretende retorcer los valores cristianos católicos y asumir su propia conducción del cristianismo” y agregó: “quieren utilizarlo como un medio de sobrevivencia en el poder”.