Delegación cubana llevó a la ONU prácticas de represión de la isla, denuncia el OCDH

Embajador de EEUU en la ONU Mike Waltz.

Sumario

  • El OCDH destacó que varios países latinoamericanos y otros gobiernos que respaldaron el texto formularon críticas por la represión, la existencia de presos políticos y la falta de voluntad de avanzar hacia una transición democrática.
  • “Convirtieron la Asamblea de Naciones Unidas en un acto de repudio con una brigada de respuesta rápida”, declaró a Martí Noticias Yaxis Cires.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) condenó la actuación de la delegación de La Habana durante el debate sobre el embargo estadounidense en Naciones Unidas, donde la resolución impulsada por el Gobierno cubano fue aprobada este miércoles con 35 votos favorables menos que en 2025.

“Prácticamente convirtieron la Asamblea de Naciones Unidas en un acto de repudio con una brigada de respuesta rápida”, declaró a Martí Noticias Yaxis Cires, jefe de Estrategias del OCDH, quien vinculó ese comportamiento con las prácticas represivas empleadas dentro de la isla.

La resolución recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, frente a los 165 votos favorables, siete contrarios y 12 abstenciones del año pasado. En conjunto, los votos en contra y las abstenciones aumentaron de 19 a 42.

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OCDH condena intimidación de funcionarios cubanos durante debate en la ONU

El texto pide poner fin al embargo, pero no tiene carácter vinculante y no obliga a Estados Unidos a levantar las sanciones.

Cires destacó especialmente las posiciones adoptadas por los países latinoamericanos. “Eso es un mensaje importante, porque el régimen cubano siempre ha creído que tiene un control estricto y que tiene capacidad para doblegar voluntades en la región”, afirmó.

También subrayó que varios gobiernos que respaldaron la resolución cuestionaron la represión, la existencia de presos políticos y la falta de voluntad para emprender un proceso democrático en Cuba.

“Hubo importantísimas críticas de países que habían votado a favor de la resolución”, señaló.

Según Cires, la delegación cubana respondió con reproches durante el turno de réplicas: “Salió a regañar a aquellos que incluso habían votado a favor de la resolución”.

Para el régimen cubano, añadió, “es inadmisible la menor crítica” sobre las violaciones de derechos humanos y la represión.

En un comunicado fechado este 28 de octubre, en Madrid, el OCDH denunció que el canciller Bruno Rodríguez Parrilla y otros funcionarios intentaron impedir con gritos, señas y golpes sobre las mesas la intervención del representante estadounidense, Mike Waltz, durante la sesión del martes.

Según la organización, Rodríguez se levantó y avanzó hacia la tribuna acompañado por integrantes de su delegación, lo que obligó a la presidencia de la Asamblea a suspender brevemente la sesión para restablecer el orden.

Cires consideró que esa actuación evidenció “la falta de cultura política y diplomática” de los representantes cubanos y reprodujo prácticas utilizadas dentro de Cuba para impedir la libertad de expresión y de manifestación.

“No es un exceso aislado ni un arrebato. Es un método”, afirmó en el comunicado Alejandro González Raga, director ejecutivo del OCDH, quien vinculó esos hechos con la intimidación contra quienes disienten dentro de la isla.

El Observatorio recordó otro incidente ocurrido el 19 de octubre en los pasillos de Naciones Unidas. Según su denuncia, funcionarios cubanos encabezados por el embajador Ernesto Soberón Guzmán recibieron al grito de “terroristas” a ex presos políticos y opositores, entre ellos José Daniel Ferrer y Luis Manuel Otero Alcántara.

La organización también evocó el boicot al evento “Jailed for What?”, sobre los presos políticos cubanos, celebrado en Naciones Unidas el 16 de octubre de 2018. Según el OCDH, cerca de una veintena de diplomáticos cubanos, encabezados por la entonces embajadora Anayansi Rodríguez Camejo, interrumpieron la actividad durante más de 45 minutos con gritos y golpes sobre las mesas.

El Observatorio enumeró al menos once episodios similares desde 2004 y denunció que esas actuaciones trasladan a los espacios internacionales las prácticas de intimidación empleadas dentro de Cuba.