Simpson al rescate de 1 trillón de dólares que Castro les robó

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Fidel Castro lucha por el billete de 1 trillón de dólares.

Los Simpons amenazan con regresar a Cuba, tras haber sido Homer balsero y a pesar de la resistencia de la prensa oficial.

Los Simpson deberán caminar por la cuerda floja cuando visiten Cuba el próximo mes de octubre, según un claro mensaje de un articulista cubano que se ha sumado a las recientes críticas sobre la avalancha capitalista que está inundando a la isla de gobierno comunista.

En 1998, durante la novena temporada de la Serie Los Simpons, el capítulo "Problemas con un trillón de dólares" o "Misión deducible", parece una profecía, Castro reconoce el fracaso del sistema socialista y opta por comunicarse con Washington, a pesar de las quejas de algunos de sus allegados.

Al conocer de la presencia en la isla de tres ciudadanos estadounidenses que están en Cuba con un billete de tres mil millones de dólares (un trillón de dólares), Fidel Castro decide reunirse con ellos.

Cartel de Guevara con cerveza de serie Simpson

A Cuba arriban Montgomery Burns, Homer Simpson y Waylon Smithers, quienes primero pensaban comprar una isla en la Caribe, pero terminan en La Habana donde con asombro descubren carteles de la cerveza de la serie Duffo, anunciados por el mismísimo Ernesto Guevara.

Una vez con Castro, éste les pide ver el billete y cuando lo tuvo en sus manos, nunca más lo devuelve. Los tres estadounidenses terminan escapando de Cuba en una balsa y elogian al gobierno estadounidense.

Intelectuales ligados al gobierno han arremetido en los últimos días contra lo que la agencia de noticias AP ha catalogado de “triple tsunami capitalista” en referencia a el concierto de Los Rolling Stones, la filmación de “Rápido y Furioso”, el deslumbrante desfile de Chanel.

“Si Homero y su familia de seres amarillos quiere pasear por La Habana y, como insinuó Al Jean, bañarse en Varadero, que lo hagan sin ofensas. Somos como somos y no como algunos quieren que seamos”, dijo Pedro de la Hoz, en un artículo publicado por el diario Granma.

“Fue aquel no solo un chiste de pésimo gusto, sino una afrenta a la dignidad de los cubanos y a la ética que ha hecho respetable, tanto entre nosotros como en la mayor parte del mundo, incluso entre adversarios, a la dirección histórica de la Re­vo­lución”, sentenció de la Hoz.

“Yo sí cojo lucha y no olvido”, concluyó en tono poco amigable el articulista.

Llueven las críticas desde el oficialismo

Medios extranjeros han divulgado algunas de la críticas más viscerales provenientes de artistas, escritores e intelectuales que creen que el deshielo entre La Habana y Washington y la apertura del Gobierno para que más artístas e íconos del capitalismo visiten la isla tiene un lado negativo.

Mucha gente está criticando abiertamente acuerdos con corporaciones multinacionales que quieren un fondo vistoso para persecuciones de autos y ropa de verano, dijo AP.

"La esencia del asunto está en que nosotros, que somos un país que tiene una determinada historia, que tiene una determinada cultura, tenemos que estar conscientes de esos valores y tenerlos en cuenta a la hora de negociar", declaró Graziella Pogolotti, crítica cultural de 84 años que escribió un largo editorial en la prensa oficial.

Pogolotti pide al Gobierno analizar más a fondo sus relaciones con el mundo del espectáculo internacional.

Las quejas comenzaron poco después de que se comenzase a filmar en La Habana la octava entrega de "Rápido y furioso".

En las calles y en las casas la gente se preguntó cómo se beneficiarían de una producción que estaba causando tapones de tráfico inacabables, un fenómeno nuevo en una ciudad donde relativamente pocos habaneros tienen autos.

Rumberas saludan llegada del Adonia.

Luego llegó el Adonia, el primer crucero estadounidense que ancla en Cuba en casi 40 años.En todo el mundo los televidentes vieron cómo estadounidenses con cara de pudientes eran recibidos con bandejas de ron y bailarines ataviados con diminutos trajes de baño con los colores de la bandera cubana.

Para muchos cubanos fue un espectáculo que combinaba los peores estereotipos exóticos del país con una falta de respeto hacia símbolo patrios y en la prensa oficial volvieron a la defensa de ellos con ribetes políticos.

Solo 24 horas después, numerosos ricos y famosos disfrutaban sentados en bancos de un parque en el majestuoso paseo colonial del Prado mientras delgadas modelos lucían indumentarias de la casa Chanel que parecían inspiradas en la Cuba prerrevolucionaria.

La audiencia, mayormente extranjera, llegó al lugar en automóviles estadounidenses clásicos contratados especialmente. Los residentes de La Habana tuvieron que observar todo desde la distancia, a una cuadra, detrás de cordones policiales.

"Me encanta que el mundo nos mire, que el mundo ponga sus ojos en Cuba, pero realmente hasta ahora no veo que esto esté trayendo beneficios reales, concretos", dijo a AP Alberto O'Reilly, bibliotecario de 22 años a quien la policía le impidió ver el desfile de Chanel desde la esquina donde se había instalado.

A algunos cubanos estos espectáculos ostentosos les recuerda los días de antes de la revolución, en que estadounidenses con dinero veían a Cuba como una especia de burdel tropical, ignorando los problemas de la gente que vivía en la isla. Fidel Castro cerró los casinos y los nightclubs más sórdidos cuando llegó al poder.

"Había mucha gente en el Prado tratando de ver el desfile", agregó, "pero había aún más en las tiendas tratando de encontrar productos básicos recién rebajados como pollo y aceite de cocina", dijo el editor internacional de Granma, Sergio Gómez, en su blog publicado en el portal Medi.

Las reacciones negativas empezaron al día siguiente del desfile de Chanel, con un notable blog de Sergio Gómez, editor internacional de Granma, el diario oficial del Partido Comunista.

Gómez, de 28 años, publicó en el portal Medium un punzante comentario en el que exhortó a los líderes cubanos a explicar mejor sus tratos con entidades como Chanel y los estudios cinematográficos Universal.

"La filmación de un blockbuster de Hollywood, con helicóptero incluido, o cerrar el Paseo del Prado para exhibir la colección crucero de la conocida casa francesa, difícilmente logren tumbar una Revolución, mucho menos la cubana", sostuvo. "Pero la forma en que se interpretan esos acontecimientos, dentro del proceso de cambios que definirá el destino de 11 millones de personas, sí puede trastocar el consenso social que ha sostenido el país por más de medio siglo y que está en franco proceso de renegociación".

"Había mucha gente en el Prado tratando de ver el desfile", agregó, "pero había aún más en las tiendas tratando de encontrar productos básicos recién rebajados como pollo y aceite de cocina".

Por si fuera poco, el director de la serie de películas "Transformers", basadas en populares juguetes de robots de la década de 1980, Michael Bay, dijo esta semana en su blog que pronto comenzará la filmación de la quinta entrega.

"Ha sido un proceso sorprendente", escribió sobre una foto de una imagen de un robot generada por una computadora. "Empieza la producción de 'Transformers' esta semana en Cuba".

Veremos en qué para esto.