Congresista honra el legado de José Martí en aniversario de su caída en combate

José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba

El congresista cubanoamericano Carlos Giménez recordó este 19 de mayo la figura del Apóstol José Martí, al conmemorarse el aniversario 131 de su caída en combate, y destacó su legado en la lucha por la libertad y la independencia de Cuba.

En un mensaje publicado en la red social X, Giménez subrayó que Martí “entregó su vida luchando por la libertad y la dignidad del pueblo cubano” y lo describió como el “arquitecto de la independencia” de la isla.

Giménez resaltó los vínculos históricos del apóstol con Cayo Hueso, en el sur de la Florida, actualmente parte de su distrito congresional, donde Martí organizó y movilizó a la comunidad de exiliados cubanos en favor de la causa independentista.

El legislador también citó una de las frases más conocidas del prócer: “La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”, y afirmó que ese pensamiento continúa vigente entre los cubanos dentro y fuera de la isla.

Giménez señaló que las palabras de Martí siguen inspirando a quienes aspiran a “una Cuba libre, democrática y próspera”, con respeto a los derechos humanos y la liberación de los presos políticos, y defendió que el pueblo cubano debe poder decidir su propio destino. En ese sentido, afirmó que la comunidad cubanoamericana mantiene un compromiso con los ideales martianos y con la causa de la libertad.

“El legado de Martí nos recuerda que ninguna tiranía es eterna y que la promesa de una Cuba libre sigue viva”, concluyó el congresista en su mensaje.

José Martí, el Apóstol de la Independencia de Cuba, falleció en Dos Ríos, en el Oriente de Cuba, el 19 de mayo de 1895, durante un combate contra una columna española.

Martí decidió que la guerra de independencia de España era el único camino para librar a Cuba del yugo colonizador y convertirla en un mejor país. “Desde sus raíces se ha de constituir la patria con formas viables, y de si propias nacidas, de modo que un gobierno sin realidad ni sanción no la conduzca a las parcialidades o a la tiranía”, escribió en el Manifiesto de Montecristi.