Sumario
- “Las medidas cautelares son uno de los mecanismos más importantes de protección urgente dentro del Sistema Interamericano. En este caso, la Comisión ha solicitado al Estado cubano que garantice condiciones de detención compatibles con estándares internacionales".
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concedió medidas cautelares a favor del preso político cubano Onaikel Infante Abreu, al considerar que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud enfrentan un riesgo inminente de daño irreparable dentro del sistema penitenciario de la isla.
“Las medidas cautelares son uno de los mecanismos más importantes de protección urgente dentro del Sistema Interamericano. En este caso, la Comisión ha solicitado al Estado cubano que garantice condiciones de detención compatibles con estándares internacionales, que permita el contacto con su familia y que asegure atención médica adecuada”, indicó, en conversación con Martí Noticias, Juan Carlos Vargas, director ejecutivo del Centro de Denuncias Defensa CD, que presentó la petición al organismo.
Infante Abreu fue detenido el 27 de octubre de 2023, luego de desplegar una sábana con mensajes antigubernamentales desde el techo de su vivienda, en un acto de protesta pacífica. Desde entonces permanece en prisión bajo condiciones que la CIDH calificó de preocupantes.
En los meses recientes, su familia y organizaciones de derechos humanos denunciaron que el prisionero fue víctima de abuso sexual dentro de la cárcel, además de sufrir restricciones de comunicación y falta de atención médica adecuada, una combinación que agrava su situación física y emocional.
Según la resolución de la Comisión, el Estado cubano no respondió a las solicitudes de información sobre medidas adoptadas para mitigar los riesgos denunciados, ni sobre investigaciones relacionadas con los hechos de abuso reportados por el entorno del detenido.
“Preocupa que el Estado no haya proporcionado información a la Comisión sobre la situación del beneficiario ni sobre acciones para protegerlo”, lamentó Vargas.
Ante este silencio y la persistencia de condiciones severas de detención, la CIDH concluyó que la vulnerabilidad de Infante Abreu podría “continuar e incluso agravarse” mientras permanezca bajo custodia del Estado.
La Comisión solicitó a Cuba que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos de Infante Abreu y realice de inmediato una valoración médica integral sobre la salud física y mental del encarcelado y que informe los resultados a sus familiares; a la vez que les permita el contacto regular con el preso.
“Desde el Centro de Denuncias Defensa CD consideramos que esta decisión es un paso importante para visibilizar internacionalmente la situación de las personas privadas de libertad por motivos políticos en Cuba y para exigir garantías mínimas de protección para su vida y su integridad”, recalcó el directivo.
“Seguiremos monitoreando este caso y utilizando los mecanismos internacionales disponibles para denunciar estas violaciones y proteger a las víctimas”, puntualizó.
A fines de enero, Estados Unidos denunció los abusos cometidos en la cárcel contra Infante Abreu, quien cumple su condena de ocho años de privación de libertad en la prisión matancera de Agüica, a más de 200 kilómetros de su hogar en La Habana.