Alina Bárbara López alerta sobre clonación de su teléfono por parte de la policía política

Alina Bárbara López Hernández. (Foto: Facebook)

Sumario

  • La historiadora y activista cubana Alina Bárbara López Hernández denunció que su línea móvil fue clonada, alertando que cualquier mensaje enviado desde ese número no le pertenece.
  • Explicó que desde 2023 las autoridades le cortaron el acceso a su línea y luego vulneraron su WhatsApp.
  • López Hernández compartió pruebas de que su número fue registrado en otro teléfono sin su autorización.

La historiadora y activista cubana Alina Bárbara López Hernández denunció públicamente que su línea telefónica móvil fue clonada hace aproximadamente tres semanas y alertó que cualquier mensaje enviado desde ese número no le pertenece.

A través de Facebook, explicó que desde inicios de 2023 las autoridades le cortaron el acceso a su línea, lo que la obligó a usar WhatsApp de manera intermitente desde otro dispositivo, hasta que ese acceso también fue vulnerado.

"Cualquier persona que reciba mensajes míos por Whatsapp desde el número 58682862, sepan que no soy yo, sino la "quinta mejor policía del mundo", escribió en el post.

Como prueba de lo ocurrido, López Hernández compartió una captura de pantalla que indica que su número fue registrado en otro teléfono sin su autorización, lo que confirma la clonación.

La clonación de líneas telefónicas consiste en duplicar el identificador único de una tarjeta SIM, lo que permite a terceros acceder de forma ilícita a llamadas, mensajes de texto y aplicaciones de mensajería sin autorización ni conocimiento del usuario.

La denuncia de López Hernández se inscribe en un contexto más amplio de hostigamiento en su contra por parte de las autoridades cubanas. El 18 de abril fue detenida por casi 10 horas cuando intentaba realizar su protesta cívica mensual en Matanzas, una acción pacífica que mantiene desde marzo de 2023 para exigir amnistía para presos políticos y el fin de la represión.

Actualmente, la académica matancera enfrenta cargos de desobediencia y desacato, permanece bajo reclusión domiciliaria, tiene un juicio suspendido indefinidamente y fue expulsada de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC) por su activismo.