Sumario
- El régimen cubano estaría buscando nuevas vías para mantener el control sobre los ingresos generados por sus brigadas médicas en el exterior, incluso cuando algunos países comienzan a romper sus convenios con La Habana.
- Belice anunció que no renovará su acuerdo de cooperación médica con Cuba, vigente desde hace 36 años.
- Archivo Cuba advirtió que esa fórmula podría esconder mecanismos informales para que el gobierno cubano siga captando parte de los salarios, como habría ocurrido en otros países del Caribe
El régimen cubano habría encontrado otra vía para seguir controlando los millonarios ingresos del trabajo esclavo de sus brigadas médicas en el exterior, ahora también tras el anuncio de países como Belice de no renovar sus convenios médicos con Cuba y pagar directamente los profesionales de la isla.
"Encuentro lo de Belice muy extraño y lo inserto en los informes que hemos estado recibiendo de países como Guyana, Jamaica y Granada, que han terminado oficialmente sus convenios con Cuba y que están contratando directamente, pero están pasando cosas muy extrañas ahí", comentó a Martí Noticias María Werlau, directora ejecutiva de la organización Archivo Cuba.
La cancillería de Belice anunció este tres de noviembre que no renovaría el convenio de cooperación médica que tenía con Cuba desde hace 36 años, pero que sí hará contratos individuales de trabajo con cada uno de los profesionales de la salud de la isla para que sigan laborando en ese país.
"El Gobierno de Belice y Cuba no renovarán el acuerdo en virtud del cual los miembros de la Brigada Médica Cubana han prestado sus servicios en Belice desde 1990", afirmó una nota de la cancillería beliceña.
"Para garantizar la continuidad de los servicios médicos, el Gobierno de Belice firmará contratos individuales de trabajo con cada profesional cubano que les permitirán permanecer y trabajar en Belice", agregó la nota.
Medios locales en la nación caribeña han interpretado esta decisión del gobierno de Belice como un intento de apaciguar la presión que ha ejercido Estados Unidos sobre los países que tienen en su territorio a las brigadas médicas del régimen, acusadas por Washington de una forma de trabajo forzoso de sus profesionales.
Por otro lado, la prensa beliceña ve el anuncio del gobierno de ese país como una medida para tratar de evitar un posible colapso de los servicios médicos en esa nación.
Para la directora ejecutiva de Archivo Cuba, sin embargo, tras la decisión también podría esconderse, de acuerdo con los informes recibidos desde otras naciones caribeñas, una nueva fórmula de La Habana para captar los dólares que ahora reciban sus médicos con estos contratos directos.
"Los antiguos represores de las brigadas, coordinadores, personas que estaban señaladas como posibles colaboradores de la Seguridad del Estado, han estado regresando a contratarse directamente, y hay comportamientos extraños por parte de la embajada con colaboradores a los que primero los presionaron para que no firmaran, y ahora les dicen que sí, que firmen, que siguen siendo oficialmente parte de la brigada", afirmó Werlau.
De acuerdo con informes de las autoridades de Belice, hasta septiembre de este año, la brigada que tenía allí el régimen de La Habana era de un poco más de 90 profesionales de la salud, 45 de ellos médicos. Aún se desconoce a cuántos de ellos Cuba permitiría continuar bajo contratos y pagos directos.
"A buena hora de que no haya un acuerdo formal, pero me parece que hay unos acuerdos tras bambalinas, informales, que se están dando, y que es muy difícil de seguir porque hay que estar en el terreno, y no hay forma de probarlo, y no hay organizaciones internacionales expertas en tratas que estén entrevistando a los médicos", alertó la directora ejecutiva de Archivo Cuba.
Hasta el momento, las autoridades de Belice no han revelado cuándo se firmarán esos contratos, ni cuánto sería el pago a los profesionales de la salud de Cuba que continúen laborando en esa nación.
"Yo lo encuentro muy raro porque entonces ese pago directo da lugar a que los directores de la brigada, coordinadores, jurídicos, económicos, fuerzan a estas personas a remitir parte de ese salario a una cuenta del gobierno cubano, y yo me pregunto qué garantías va a haber de que, aunque no haya un convenio por detrás, eso no se siga haciendo", alertó Werlau.
El pasado 25 de septiembre, el secretario Adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Juan Pablo Segura, pidió a los países que mantienen convenios de cooperación médica con el régimen cubano que contraten a los profesionales de la isla "de forma ética".
"Las denominadas brigadas médicas del régimen ilegítimo coaccionan y maltratan a los trabajadores cubanos para obtener ingresos con los que financiar la represión estatal", escribió el funcionario en la red social X.
Segura explicó que habían escuchado el testimonio "de un superviviente de este programa de trata de personas. "Dejen de financiar las violaciones de los derechos humanos cometidas por el régimen, poniendo fin a estos acuerdos explotadores", exigió.