Revista Vanidades

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Sumario

  • Con la idea de recopilar todos los aspectos de la vida de la mujer en una publicación, surgió en La Habana, Cuba, en el año 1937, la revista Vanidades, por la editorial Carteles, S.A.

En febrero de 1937, en una Habana vibrante, moderna y profundamente marcada por la cultura impresa, apareció Vanidades, una publicación destinada al público femenino que muy pronto encontraría un lugar propio dentro del panorama editorial cubano. Su nacimiento estuvo vinculado a Editorial Carteles, S. A., la misma casa que impulsaba Carteles, uno de los grandes semanarios de la época. En ese contexto, Vanidades se presentó como una apuesta específica hacia la mujer lectora: una revista que recogía moda, belleza, hogar, sociedad y literatura ligera, pero que también reflejaba los ideales, aspiraciones y tensiones de su tiempo.

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Revista Vanidades. Autor: Staff Carteles, 1937

La salida de Vanidades no fue un hecho aislado. La capital cubana de los años treinta era una ciudad donde las revistas ilustradas desempeñaban un papel central en la vida pública y privada. Carteles, fundada en 1919 en La Habana y convertida con el tiempo en una publicación semanal de gran alcance, había demostrado la fuerza de un periodismo visual, ágil y atento tanto al espectáculo como a la actualidad nacional e internacional. Sobre esa plataforma empresarial y cultural, Vanidades surgió como una derivación especializada, una suerte de suplemento o proyecto editorial afín dedicado a un segmento femenino que ya demandaba contenidos propios y una representación más directa de sus intereses.

Aunque con el paso de las décadas el nombre de Vanidades terminaría asociado a un universo hispanoamericano de celebridades, moda y estilo de vida, en su etapa habanera inicial la revista respondió a una lógica muy concreta: hablarle a la mujer desde una combinación de elegancia, utilidad y aspiración social. Sus páginas privilegiaban las modas, los consejos de belleza, la vida doméstica, las crónicas sociales y, de manera significativa, la ficción por entregas, el cuento y los textos de entretenimiento. El tono era refinado, cercano a la vez, y proyectaba una imagen de feminidad construida desde los códigos urbanos de la clase media y alta de la época.

Vista desde hoy, Vanidades permite leer mucho más que la historia de una revista femenina. También ofrece una ventana a la manera en que la prensa comercial cubana representó el papel de la mujer en la modernidad republicana. En la Habana de 1937 convivían el cosmopolitismo, la influencia de la moda internacional, el auge del consumo cultural y una estructura social todavía regida por fuertes jerarquías de género, aunque en eso no se concentraba afortunadamente la sociedad cubana. En aquel escenario, la revista actuaba a la vez como espejo y como prescripción: mostraba cómo debía vestir, cuidarse, comportarse y hasta soñar una mujer moderna. Esa mezcla de servicio, aspiración y pedagogía social fue una de las claves de su arraigo.

Los registros bibliográficos sitúan el inicio de Vanidades en febrero de 1937, en La Habana, bajo el sello de Editorial Carteles, S. A., y señalan a Isabel M. Ordetx entre sus figuras editoriales tempranas. Distintas referencias históricas subrayan además que la revista fue ganando entidad propia dentro del circuito de publicaciones cubanas dedicadas a la mujer y el hogar. Con periodicidad inicialmente mensual, su propuesta fue consolidándose hasta ampliar presencia y prestigio, en un mercado donde competir no significaba solo vender ejemplares, sino también instalar un imaginario femenino reconocible y atractivo.

El caso de Vanidades ilustra cómo una revista nacida en la Cuba de preguerra mundial pudo trascender su momento y convertirse, con los años, en una marca editorial de alcance continental. Pero su punto de partida importa: fue en la Habana de 1937, al abrigo de la experiencia periodística de Carteles, donde se ensayó una fórmula que combinaba atractivo visual, temas domésticos, ficción, moda y una idea muy precisa de lo femenino. Más que un simple derivado editorial, Vanidades fue un síntoma de su época y, al mismo tiempo, una herramienta eficaz para modelarla desde el papel impreso.

Leo en Facebook lo siguiente publicado en el 2020:

“Con la idea de recopilar todos estos aspectos de la vida de la mujer en una publicación, surgió en La Habana, Cuba, en el año 1937, la revista Vanidades, por la editorial Carteles, S.A.

Pero no es hasta 1961, cuando sus dueños se trasladan a Miami, Estados Unidos y comienzan a distribuir la revista en todo el continente.

Cada edición de Vanidades es diferente. Para Sara Barceló, Vanidades es todo un mundo creativo, un día a día en constante contacto con las lectoras, a través de los corresponsales de los diferentes países, para poder estar a la par de la mujer.

La lectora de Vanidades es fiel. "Yo quiero mi Vanidades" es su frase favorita, señala la señora Sara.

En estos 41 años, la revista ha sufrido cambios no solo en el diseño, sino en el material que se utiliza y se le han añadido secciones nuevas. Al preguntarle a la señora Sara sobre la influencia de Internet en la revista nos comentó que "Internet nunca va a poder quitarle a las mujeres el placer de leer, de tocar la revista o de arrancar una página y guardarla".

Si comparamos las primeras revistas con las actuales podemos darnos cuenta que algunos temas se mantienen, otros han cambiado, pero se mantiene el éxito de la revista. "A lo largo de todos estos años se ha logrado mantener el mismo espirítu, el cual ha evolucionado con la mujer", concluyó Sara Barceló Castany.

Respecto a las secciones más leídas, a través de las cartas de las lectoras se han podido dar cuenta que lo que más aprecian en Vanidades es que es una revista completa. Se destacan siempre las secciones de belleza, moda, turismo, celebridades, las historias de Elizabeth Subercaseaux, Gourmet y la biografía.

-Las Ediciones de Colección más importantes han sido:

-La Princesa Diana

-La saga de los Kennedy

-Escándalos de la Nobleza

-Carolina de Mónaco: Biografía de una princesa

La primera directora de la revista fue la cubana Herminia del Portal, quien ocupó el cargo hasta 1967.

Desde 1967 Vanidades está bajo la dirección de Elvira Mendoza, hasta el año 1978 en que regresó a su país, Colombia.

Luego toma la batuta la señora Mirtha Blanco, que conduce Vanidades de 1978 a 1982, siendo sucedida por Frank Calderón hasta 1984, en que es nombrada directora de Vanidades, Sara Barceló Castany.

Con la tremenda variedad de revistas nuevas que se encuentran en los puestos de venta, Vanidades es considerada un fenómeno que ha superado la competencia y se ha mantenido como la revista en español favorita entre las mujeres de Latinoamérica y Estados Unidos.”

Yo añadiría la valiosa pluma de Corín Tellado -escritora alabada por Guillermo Cabrera Infante y Mario Vargas Llosa-, que empezó a escribir en ella desde 1951, hasta su fallecimiento en el 2009.