Sumario
- Ni Liván Moinelo (Halcones de Fukuoka) ni Raidel Martínez (Gigantes de Yomiuri) se han reportado a sus equipos en Japón tras el Clásico Mundial de Béisbol.
- Moinelo, MVP de la Liga del Pacífico 2025, tenía previsto abrir el Día Inaugural; su contrato es de 26.4 millones de dólares por cuatro años, con un 20% para la Federación Cubana de Béisbol.
Ni Liván Moinelo, Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico en el 2025, ni el cerrador Raidel Martínez, se han reportado a sus respectivos equipos en el béisbol profesional de Japón (NPB).
Moinelo, de los Halcones de Fukuoka, y Martínez, de los Gigantes de Yomiuri, tuvieron sobresalientes actuaciones con la selección cubana en el Clásico Mundial de Béisbol, y sus ausencias despertaron de inmediato especulaciones sobre posibles deserciones, en busca de conseguir contratos en las Grandes Ligas de Estados Unidos.
Sin embargo, esta vez la respuesta está en la profunda crisis que vive Cuba, a donde viajaron los peloteros tras jugar en el WBC en Puerto Rico y desde donde no han podido salir hasta ahora.
La escasez de combustible y las limitaciones de vuelo han complicado a Moinelo y Martínez viajar a la Tierra del Sol Naciente.
La situación se extiende a otros cubanos en las ligas menores dentro de la NPB. De quienes no hay reportes públicos sobre su regreso.
Sólo Ariel Martínez, de los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, ha logrado reincorporarse al equipo a tiempo para cuando comience la temporada japonesa el viernes 27 de marzo.
Se esperaba que Moinelo fuera el lanzador abridor en el Día Inaugural, tras ganar el MVP el año pasado, cuando ganó 12 juegos y perdió tres en 24 aperturas, con una efectividad de 1.46 y 172 ponches en 167 innings.
El zurdo pinareño de 30 años tiene un contrato con los Halcones por cuatro campañas y 26.4 millones de dólares, gestionado por la Federación Cubana de Béisbol, que percibe el 20 por ciento de ese monto.
Por su parte, el también vueltabajero Raidel Martínez, que pasó siete temporadas con los Dragones de Chunichi, pasó en el 2025 a los Gigantes, con los que se apuntó 46 rescates, para empatar el récord de juegos salvados en la liga nipona.
Las ausencias de los dos estelares serpentineros causa alarma en sus equipos, por las alteraciones que conlleva, a punto de que se dé la voz de play ball en la segunda mejor liga del mundo.