Estados Unidos anunció este jueves el envío de ayuda humanitaria adicional para el pueblo cubano, valorada en seis millones de dólares, cuando las condiciones de vida para la mayoría de los residentes en la isla se han agravado terriblemente por los apagones cada vez más severos y la inminente extinción de las reservas de petróleo.
Para las próximas semanas se coordinará el envío de esta ayuda, principalmente dirigida a las provincial orientales, respondió a Martí Noticias Jeremy Lewin, Subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos de Asistencia Exterior, Humanitarios y de Libertad Religiosa.
"Esta ayuda se entregará a través del mismo canal que los primeros 3 millones de dólares, con productos preenvasados transportados desde Miami y distribuidos por representantes de las parroquias locales. Este método ha demostrado ser muy eficaz para garantizar que el fallido régimen cubano no pueda interferir ni desviar la ayuda destinada a la población necesitada de la isla", aclara un comunicado de la cancillería estadounidense.
En una rueda de prensa en el Instituto de la Paz Donald J. Trump, Lewin dijo que el régimen comunista se mantiene reticente a admitir la necesidades verdaderas para aceptar ayuda o permitirles una entrega más directa, por lo que nuevamente acudirán a terceros, para repartirla entre la población más necesitada, como ocurrió con los tres millones enviados a la isla con anterioridad.
La nueva entrega, con la que asciende a 9 millones el dinero destinado por la Administración Trump para los damnificados por el huracán en Cuba, consistirá en alimentos que puedan preservarse sin necesidad de refrigeración, latas de atún, firjoles, arroz, pasta, productos de higiene, y lámparas solares, entre otros artículos necesarios en un ambiente extremo.
Lewin celebró el trabajo "excelente" realizado por Cáritas, que ha llevado la ayuda "puerta por puerta" en varias localidades de la isla.
El funcionario de origen cubano negó que hubiera conversaciones con La Habana sobre el tema específico de la ayuda y declinó comentar sobre los contactos entre ambos gobiernos a los que se ha referido reiteradamente el presidente Donald Trump y hoy la Casa Blanca.
El Subsecretario de Estado para Asuntos de Asistencia Exterior, Humanitarios y de Libertad Religiosa espera que La Habana no politice el tema de la ayuda humanitaria y que permita a las organizaciones hacer su trabajo, sin interferencias.
"Al igual que con el primer tramo de ayuda directa, que quede claro: el régimen no debe intentar interferir en la entrega de este apoyo vital. Permanecemos vigilantes para detectar cualquier desvío o impedimento a los esfuerzos de ayuda de Estados Unidos, y el régimen será responsable ante Estados Unidos y su propio pueblo por cualquier interferencia", alertó el Departamento de Estado en el comunicado, emitido para anunciar los nuevos fondos para Cuba.
Lewin criticó la intimidación contra el embajador estadounidense Mike Hemmer, quien ha constatado de primera mano cómo se está entregando la ayuda en la isla.
Horas antes de esta rueda de prensa, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel había advertido que el país se prepara para un escenario de "desabastecimiento agudo de combustible" y que su gobierno actualizó directrices para enfrentar una eventual parálisis energética.
“Serán medidas que van a demandar esfuerzos. Si no nos sacrificamos y resistimos, ¿qué vamos a hacer, nos vamos a rendir? La opción de rendirse no es la opción de Cuba”, sostuvo el sucesor de Raúl Castro.
El funcionario estadounidense recalcó que Cuba atraviesa hoy una crisis humanitaria provocada únicamemte por el propio régimen, que ha demostrado ser incapaz de garantizar las necesidades mínimas de los cubanos, a pesar de haberse beneficiado por décadas de las entregas de crudo de Venezuela, país con el que La Habana mantenía hasta el 3 de enero un dominio "colonial".
En este sentido, se pregunta a dónde fueron las ganancias de las reventas de crudo venezolano a Asia, y el destino de las multimillonarias reservas del conglomerado militar GAESA.
Preguntado si la creciente presión de la Administración Trump con el cerco a los envíos de petróleo a la isla no agravaría esta crisis humanitaria, el funcionario recordó que los apagones vienen afectando la isla por años, las centrales eléctricas son viejas y el régimen no ha priorizado los mantenimientos, ni ha garantizado la producción de azúcar, tabaco o níquel u otros productos exportables.
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