Doraiky Águila Vázquez lleva un año desaparecida en La Habana. Madre de dos adolescentes, su caso ha quedado principalmente en manos de su familia, que la busca sin descanso a través de redes sociales y otras vias, mientras las autoridades no reportan aún resultados concretos sobre la búsqueda.
En declaraciones a Radio Martí, su madre, Maura Vázquez, desmintió los rumores que circularon el último fin de semana sobre el supuesto hallazgo de Doraiky en el barrio del Vedado.
“Es falso, es que lo publicó alguien que es una mala persona, pero ¿qué vamos a hacer? Ella no se ha visto en la calle, y mire que se ha buscado”, afirmó Maura.
Doraiky desapareció el 15 de marzo de 2025, al salir de su vivienda en Lawton, La Habana, durante un apagón. Padece episodios de demencia y necesita medicación. Estando en paradero desconocido, cumplió 49 años. Es graduada en Relaciones Internacionales y estaba empleada en una empresa estatal, explicó Maura.
Su madre describe su ausencia como un daño presente que golpea directamente a sus hijos, de 14 y 15 años. “Ellos dicen: 'cuando mi mamá llegue'. Todo es para cuando su mamá llegue, y yo me alegro que tengan este mecanismo de defensa, porque son niños muy lindos, muy buenos”, compartió Vázquez.
Sobre el papel de la policía, Vázquez reconoce que los oficiales están al tanto, pero admite que la familia no se queda quieta. Han viajado hasta Matanzas y otros puntos de la isla siguiendo pistas de ciudadanos. Hoy, Maura continúa caminando La Habana con la foto de su hija colgada al pecho: “Yo salgo dondequiera, por peligroso que sea, yo salgo y salgo y salgo. Camino lo más que puedo”.
A mediados de 2025, el medio Canal Educativo de la televisión cubana publicó un mensaje en Facebook a solicitud de la familia. El comunicado indicaba que la mujer, de 1.68 metros de estatura y 65 kg, se encontraba desaparecida de su hogar en la calle Pocito, en Lawton, instando a la población a colaborar con cualquier información.
Un mecanismo de búsqueda inexistente
Al día de hoy, las autoridades cubanas no publican informes ni estadísticas sobre personas desaparecidas. No existe una base de datos pública ni un sistema de alertas de emergencia. El marco legal se limita a recibir la denuncia, pero no garantiza transparencia, situación denunciada por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT).
Iliana Álvarez, quien preside la entidad desde España, señaló a Radio Martí: “En Cuba, las desapariciones se han vuelto uno de los rostros más graves de la crisis de derechos humanos. La ley actual solo protege el patrimonio de las personas desaparecidas, pero no garantiza mecanismos ni herramientas de búsqueda”.
Según la activista, existe una desprotección estatal: “Hay una desprotección total del Estado que no busca, no acompaña y ni siquiera permite que las familias se organicen para la búsqueda. Ante este vacío, madres y padres usan Facebook y WhatsApp para difundir fotos y alertas”.
Solo en 2025, el OGAT documentó 40 desapariciones de mujeres y menores: 26 aparecieron con vida, 8 siguen activas y 6 fueron halladas muertas. El 30% son menores de edad. La Habana concentra la mayoría de los reportes con 27 casos verificados.
Álvarez enfatizó que al menos 9 de las desaparecidas tenían condiciones de salud mental como Alzheimer o esquizofrenia. Además, de las 6 mujeres halladas sin vida, varias fueron víctimas de feminicidio. El caso de Doraiky destaca por ser el único que un medio oficial publicó tras meses de búsqueda.
La denuncia de la organización es contundente: “Desaparecer es enfrentar una vez más el abandono del Estado. No hay protocolos, no hay ayuda y desgraciadamente tampoco dejan organizarse a los familiares, ni siquiera dejan buscar”.
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