La aspirante demócrata Elizabeth Warren anunció este jueves que abandonará la carrera por la nominación como candidata del partido demócrata para llegar a la Casa Blanca.
Warren, de 70 años, era la última mujer entre los candidatos con opciones para enfrentar el presidente Donald Trump.
La decisión se conoció un día después de la renuncia del multimillonario Michael Bloomberg, quien además anunció su apoyo al expresidente Joe Biden.
Mientras, Biden reconoció en Twitter la trayectoria política de Warren: "La senadora @EWarren es la más feroz de las luchadoras por las familias de clase media. Su trabajo en Washington, Massachusetts y en la campaña electoral han marcado una verdadera diferencia en la vida de las personas. Necesitábamos su voz en esta contienda, y necesitamos su trabajo continuo en el Senado".
Otro aspirante demócrata, Bernie Sanders, exaltó la "extraordinaria campaña de ideas" de la senadora y escribió en la red social: "La senadora @EWarren ha asumido los intereses corporativos más poderosos porque se preocupa por aquellos que se han quedado atrás. Sin ella, el movimiento progresista no sería tan fuerte como lo es hoy. Sé que ella se quedará en esta pelea y estamos agradecidos de que lo haga".
Elizabeth Warren dijo retirarse con "un profundo sentido de gratitud por cada persona que participó en esta lucha, cada persona que intentó una nueva idea, cada persona que acaba de cambiar un poco su noción de cómo debería ser un presidente de los Estados Unidos".
La senadora demócrata de Massachusetts no anunció de inmediato su apoyo a ningún candidato. Warren dijo a los medios de comunicación que "necesitaba tiempo" para tomar esa decisión, pero aseguró que "permanecerá en la lucha".
La senadora se enfrenta ahora a la disputa interna demócrata por respaldar a Sanders, cuyas ideas son más radicales que las de ella, o a Biden, que representa el poder tradicional del partido, indicó la agencia de noticias AFP.