El hijo menor de una familia cristiana, Jonathan Muir Burgos, permanece detenido en el Departamento Técnico de Investigaciones de Morón, en la provincia Ciego de Ávila. Se le vincula con las protestas ocurridas entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, en las que un grupo de manifestantes entró en la sede local del Partido Comunista.
El adolescente, de 16 años, fue citado a la estación de policía local junto a su padre, el pastor Elier Muir Ávila. Desde allí, ambos fueron trasladados a la unidad conocida como “el Técnico”.
“El pastor fue liberado, pero se quedaron con Jonathan David. Hay antecedentes contra esta familia que han sido perseguidos desde hace muchos años por sus labores cristianas, pero también de cara al deseo de ellos a una Cuba libre", dijo a Martí Noticias, el reverendo evangélico Mario Félix Lleonart, asentado en Washington DC.
"Es un evangelio que ama Cuba y no está reñido con la realidad, sino que por el contrario quiere transformarla, lo cual es el verdadero evangelio según lo entendemos. Un evangelio que libera de todo lo que oprime y agobia”, agregó.
Informaciones recientes sugieren que las autoridades planean someter a Jonathan David a un juicio público frente al edificio del máximo órgano político de Morón. “Planean hacer este juicio a todos los adolescentes que estuvieron en la manifestación”, apuntó Lleonart.
La quema del local del Partido Comunista fue aplaudida por exiliados y opositores al régimen.
“Yo lo veo como un acto de exorcismo porque el Partido Comunista actúa como una instancia satánica y por lo tanto aplaudo lo que hicieron todos los jóvenes que participaron, y viejos porque ahí había de todas las edades que intentaron quemar el Partido Comunista de Morón, es lo que se debía hacer en toda Cuba y es lo que se hará en Cuba el día en que este acto de exorcismo se generalice”, indicó el religioso, director del Instituto Patmos.
A pesar de que el régimen intenta vincular a los jóvenes de la zona con actos violentos, allegados a la familia aseguran que Jonathan Muir es un adolescente formado en valores cristianos de no violencia. Su detención se interpreta como un mecanismo de presión para golpear a la familia en su punto más vulnerable: el hijo menor.
Lleonart recordó que Muir Avila fue expulsado de la Iglesia de la Fe Apostólica por presiones de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y que, en agosto de 2024, se le comunicó que no se le daba autorización para operar su congregación.
La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos permanecen alerta ante lo que se perfila como un intento de utilizar a adolescentes para enviar un mensaje de terror a quienes aspiran a un cambio democrático en la isla.
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