El drama de madres cubanas que buscan a sus hijos desaparecidos tras viajar a Rusia con supuestas ofertas de trabajo civil sigue creciendo. Dos familias relataron a Martí Noticias que sus seres queridos fueron engañados, trasladados al frente de guerra en Ucrania y luego silenciados, sin información oficial clara sobre su paradero.
“Él pensó que iba a construir, no a ir a la guerra”, dijo Roxana Rosabal, residente en La Habana. Contó que su hermano, Yoandry Rosabal Arias, salió de Cuba el 6 de septiembre por el aeropuerto de Varadero convencido de que trabajaría en construcción y restauración de edificios en Rusia.
“A él le dijeron que era un trabajo normal, de construcción. Nunca habló de armas ni de guerra”, aseguró.
La oferta incluía el pasaje aéreo, una línea telefónica y un salario de dos millones de rublos (unos 25,000 dólares). Durante los primeros días, el joven se comunicó por mensajes de Telegram, pero el contacto se interrumpió el 29 de septiembre.
“Desde ese día no sabemos nada. Es como si se lo hubiera tragado la tierra”, dijo Roxana.
Un detalle que ha despertado preocupación en la familia es que el boleto de avión no estaba emitido a nombre del joven.
“Eso no es normal. Algo ahí no está bien”, denunció.
Roxana afirmó que acudió a la Embajada de Cuba en Moscú, donde solo recibió respuestas ambiguas. “Me dicen que no aparece como fallecido, pero tampoco me dicen dónde está. Es como si no existiera”, lamentó.
El Servicio de Inteligencia ucraniano estima que hasta 20,000 cubanos podrían estar peleando del lado ruso aunque expertos consideran que la cifra podría ser considerablemente menor.
El régimen cubano ha rechazado tomar parte en la contienda, pero el gobernante Miguel Díaz-Canel deseó "suerte" a Vladímir Putin en su invasión a Ucrania y en la práctica ha seguido permitiendo tácitamente el reclutamiento de mercenarios por Moscú en suelo cubano.
“Mamá, estoy en la guerra”
El testimonio de Yamileth González es aún más estremecedor. Su hijo, Antonio Rolando Niebla González, salió de Cuba en enero de 2024 con la intención de trabajar en Rusia para ayudar a sus dos hijas, que quedaron huérfanas de madre.
Tres meses después, recibió una llamada que cambió su vida.
“Mamá, estoy en la guerra”, le dijo su hijo desde el frente.
“Yo me quedé en shock. Eso no era lo que él me había dicho cuando salió de Cuba”, recordó Yamileth.
Desesperada, viajó a Moscú para intentar sacarlo de la zona de combate. Logró verlo por videollamada.
“Él estaba de cocinero. Me decía que hacía lo que podía para sobrevivir”, relató.
La última comunicación ocurrió el 22 de mayo de 2025.
Después, comenzaron las versiones contradictorias.
“Una mujer que decía ser abogada me llamó y me dijo que mi hijo estaba muerto, que llevaba meses en una morgue”, pero otras fuentes le aseguraron que Antonio no figura en los registros oficiales de bajas.
“Yo no tengo una prueba, un papel, nada. Nadie me ha confirmado nada oficialmente”, explicó. “Yo siento que mi hijo está vivo. Una madre lo sabe”.
Hoy, Yamileth reside en Cuba y no tiene manera de buscar a su hijo.
“Ellas me preguntan cuándo su papá va a regresar de Rusia. ¿Qué les digo?”, preguntó entre lágrimas.
Un patrón que se repite
Los testimonios apuntan a un patrón de reclutamiento irregular que se repite en varios casos documentados: Ofertas iniciales de empleo civil en Rusia, falta de información clara sobre el destino real, escaso o nulo entrenamiento militar, contratos que terminan vinculando a los reclutados a operaciones bélicas, ausencia de apoyo efectivo del Estado cubano cuando los jóvenes desaparecen o mueren y anuencia de las autoridades cubanas para estos viajes.
“Nadie da la cara”, dijo un familiar de Yoan Viondi Mendoza, otro cubano desaparecido en 2024 cuando viajó a Rusia para incorporarse a la guerra.
La mujer pidió el anonimato porque dijo temer a represalias del régimen cubano.
“Estamos solas. Ni Rusia, ni Cuba, ni nadie dice nada de qué pasó con nuestros familiares”, comentó. “Si alguien les ofrece ir a Rusia, no lo hagan. No se dejen engañar. Esto es muy duro, hay que vivirlo para saber lo que se siente tener a un familiar desaparecido”, dijo.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han ofrecido información pública ni asistencia consular efectiva a estas familias, según los propios denunciantes.
Las familias hicieron un llamado urgente a quienes se encuentren en Rusia o en zonas del conflicto.
“Si alguien ha visto a mi hijo, si alguien sabe algo, por favor, que nos diga”, pidió Yamileth.
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