Sumario
- Puerto Rico y Venezuela enfrentan bajas significativas para el VI Clásico Mundial de Béisbol debido a restricciones impuestas por los Astros de Houston.
- Carlos Correa, de Puerto Rico, no participará tras no obtener el seguro necesario, lo que pone en riesgo su salario de 31 millones de dólares en caso de lesión.
- José Altuve, de Venezuela, también se ausentará por decisión del equipo.
Las selecciones de Puerto Rico y Venezuela que se preparan para jugar el VI Clásico Mundial de Béisbol en marzo próximo sufrieron dos bajas fundamentales, luego de que los Astros de Houston le negaran el permiso para participar.
Según el periodista de Houston Chandler Rome, quien cubre los juegos de los Astros, Correa se bajó de la escuadra boricua tras conversar con el dueño del equipo, Jim Crane.
El campocorto, con un largo historial de lesiones, no recibió el seguro necesario para participar, por lo que corría el riesgo de perder su salario de 31 millones de dólares para la próxima temporada, si sufría algún percance durante el Clásico.
Puerto Rico jugará la primera ronda del torneo en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, como parte del Grupo A, que integran además las selecciones de Cuba, Colombia, Panamá y Canadá.
Lo mismo ocurre con el venezolano Altuve, quien recibió un pelotazo en el WBC del 2023, que le provocó una fractura en el dedo pulgar de la mano derecha, que requirió cirugía y lo dejó fuera de acción por casi la mitad de la campaña de Grandes Ligas.
Altuve dijo el sábado, durante el Festival de los Fanáticos en Houston, que si bien le gustaría jugar en el WBC con la selección de Venezuela, dirigida por el coach de banca de los Astros, Omar López, el equipo prefiere que permanezca en el campo de entrenamientos primaverales, en West Palm Beach, y se prepare para la temporada.
El segunda base venezolano también estuvo lidiando con molestias en el pie derecho durante las últimas dos semanas de la temporada regular del 2025 y, en noviembre se sometió a un procedimiento para removerle líquido a una herida entre dos dedos del pie.
Venezuela jugará la primera ronda en el loanDepot Park de Miami, como parte del grupo D, junto a las escuadras de República Dominicana, Israel, Nicaragua y Países Bajos.
Aunque en teoría, las organizaciones de MLB no pueden impedirle a los jugadores defender la bandera de sus respectivos países en el WBC, lo cierto es que muchas veces le “sugieren” a estos abstenerse de participar, sobre todo, en casos de peloteros de grandes salarios, por el riesgo de que una lesión durante la competencia los saque de acción en la temporada.
Otro que no recibió autorización fue el lanzador japonés Roki Sasaki, de los Dodgers de Los Angeles. El presidente de operaciones de béisbol de los Dodgers, Andrew Friedman, se reunió con el manager japonés, Hirokazu Ibata, y le pidió que no incluyera a Sasaki en la plantilla de los samurais.
El derecho de 24 años firmó con el equipo angelino el invierno pasado, pero tuvo un decepcionante debut en las Mayores, al registrar una efectividad de 4.46 en apenas 36.1 innings en diez partidos, antes de lesionarse y perderse gran parte de la contienda, aunque regresó para la postemporada en funciones de relevista.
Los Dodgers, sin embargo, cedieron a la selección nipona a sus astros Yoshinobu Yamamoto y Shohei Ohtani, aunque con ciertas restricciones.
En el caso de Ohtani, sólo podrá ser utilizado en el rol de bateador designado y no como lanzador, mientras que Yamamoto estará sujeto a las limitaciones de pitcheo en el WBC, diseñadas para proteger la salud de los serpentineros al inicio de la temporada.
Se basan en el conteo de lanzamientos: más de 50 envíos requieren cuatro días de descanso, de 30 a 49 pitcheos requieren un día libre, y para aquellos que actúen en fechas consecutivas se les exige un descanso obligatorio. Ningún pitcher podrá trabajar en tres días seguidos.
En la primera ronda del torneo, los pitchers podrán hacer un máximo de 65 lanzamientos. La cifra se eleva a 80 envíos en la fase de cuartos de final y sube a un máximo de 95 en semifinales y la final.