Monseñor Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, pidió que las autoridades cubanas estén dispuestas “a cambiar lo que haya que cambiar, porque el bien del pueblo va por encima de cualquier otra cosa”, en su Homilía de este domingo en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre.
En el inicio de la quinta semana de la Cuaresma, el mensaje pastoral invitó a profundizar en los últimos episodios de Jesús e hizo énfasis en que la existencia humana no puede entenderse como un simple resultado del azar o como una manifestación más de la naturaleza, sino el efecto de una causa.
Y lo ejemplificó con una realidad que golpea a los hogares cubanos. “Nosotros nunca aceptamos nada en nuestra vida de algo sin saber ¿Por qué pasó? Ah, porque pasó. No, ha habido un apagón grande ahora. Grande. ¿Por qué pasó? Por algo. Por algo pasó”, reflexionó el prelado.
Las últimas experiencias de las personas alrededor de Jesucristo en sus últimos días antes de la crucifixión y resurrección, el sacerdote las conectó con las enseñanzas del Libro del profeta Ezequiel, presentadas como un mensaje de esperanza para un pueblo en el exilio que anhela regresar a su tierra.
“Habían tenido que salir, los habían obligado a irse. Le hacían la vida imposible allí. Entonces se habían ido y ese pueblo clamaba, clamaba con volver a Jerusalén”, dijo, al referirse a los hebreos que estaban lejos de su tierra y anhelaban regresar.
En este particular, resalta el paralelismo a otra problemática del pueblo cubano en los últimos 67 años: la separación familiar; tragedia que ha marcado a varias generaciones de cubanos, que ambos lados del Estrecho de la Florida manifiestan cada vez más sus deseos de la reunificación de la familia cubana.
“Eso es lo que el Profeta les dice a aquellos judíos que estaban lejos de la Patria, ‘yo les sacaré de su sepulcro y los llevaré a Jerusalén’”, dijo Monseñor
García, en una suerte de palabra de esperanza de un regreso a “la Casa de Dios” para quienes, por años, fueron arrancados de sus raíces.
Antes de finalizar sus palabras a los fieles en la Basílica de la Virgen de la Caridad del Cobre, Monseñor García planteó que los cristianos están llamados a confiar en Dios frente a las dificultades personales y colectivas, incluyendo los desafíos del pueblo cubano, al que se exhorta a mantener la esperanza y a buscar el bien común.
“Es un momento en que nosotros también tenemos que confiar mucho en Dios, porque hay cosas que el pecado se ha metido en el medio y no podemos. Y entonces nos quedamos así. Hay que pedirle a Dios. ‘Señor, tú puedes ayudar a este pueblo. Tú puedes. Ayúdalo’”, rogó.
Y en su ruego, mencionó a aquellos que “tienen el destino del pueblo cubano en sus manos, se llenen de la sabiduría de Dios para hacer y buscar siempre el bien. Y para que estén dispuestos a cambiar lo que haya que cambiar, porque el bien del pueblo va por encima de cualquier otra cosa y consideración”, dijo.
En su Homilía, el Arzobispo de Santiago de Cuba pidió la intercesión divina ante lo que ocurre en la Isla. “Señor, tú puedes. Mete la mano. Ayúdanos. Nosotros confiamos, Señor. Confiamos. Lo necesitamos, lo queremos y lo esperamos. Tú sí puedes devolver la vida, puedes devolver la esperanza. Que este pueblo tenga mucha esperanza”, sentenció.
Cuba vive una crisis sin precedentes en su época contemporánea, con largos períodos de cortes de electricidad, el encarecimiento de los alimentos, déficit de medicamentos, así como el aumento de la represión a las expresiones disidentes y de oposición al sistema político comunista.
Un “Estado fallido”, como lo ha calificado en más de una ocasión el presidente de EEUU, Donald Trump, quien ha asegurado que “se hará cargo de Cuba de alguna forma”, y de esa manera podrán regresar a la Isla los cubanos que fueron maltratados por el régimen castrista.
La Iglesia Católica ha sido, históricamente, una interlocutora entre la dictadura cubana y actores internos o externos, como sucedió en 2014 cuando el llamado deshielo del presidente Barack Obama, o cuando recientemente se anunció la excarcelación de 51 presos políticos por la mediación del Vaticano.
Monseñor Dionisio García es el Arzobispo de Santiago de Cuba desde febrero de 2007 y fue presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. En sus mensajes ha subrayado la necesidad de mejorar las condiciones de vida del pueblo cubano y ha abogado por la libertad de los presos políticos.
Monseñor García pide cambios en Cuba, “porque el bien del pueblo va por encima de cualquier otra cosa”
El arzobispo de Santiago de Cuba, Monseñor Dionisio García, durante la homilía de este domingo en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre.