Sumario
- “El régimen cubano ha decidido responder a una crisis económica y social profunda con más represión y más censura”, dijo Pierre Manigault, presidente de la SIP.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó este jueves una “escalada” de detenciones arbitrarias, arrestos domiciliarios y hostigamiento policial contra periodistas independientes en Cuba, y advirtió que la represión sostenida contra quienes informan “niega de forma abierta y sistemática el derecho de la sociedad a estar informada”.
En un comunicado, la SIP afirmó que “no puede existir libertad de prensa bajo un sistema de persecución permanente y control policial”, y señaló que la ofensiva más reciente se produce en medio de una profunda crisis económica y social, agravada por una crisis energética con apagones de 20 o más horas diarias en amplias regiones del país, sin perspectivas claras de solución.
Según la organización, en ese contexto “el periodismo independiente cumple un rol esencial al documentar la realidad cotidiana, dar voz al malestar social y exponer las consecuencias de la crisis”, precisamente por lo cual —añadió— las autoridades han intensificado los mecanismos para impedir la cobertura informativa.
Lee también Régimen bloqueó asistencia a evento de la embajada de EEUULa SIP documentó una serie de hechos ocurridos en enero, entre ellos la detención en tres ocasiones del periodista Henry Constantín Ferreiro, director del medio La Hora de Cuba y vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP en la isla; así como el arresto temporal de Alejandra García, colaboradora del mismo medio. También reportó la retención en la vía pública de Yoani Sánchez, directora del diario digital 14ymedio, y la intercepción de su esposo y columnista Reinaldo Escobar, ambos obligados a regresar a sus domicilios.
Otros casos incluyen la prohibición de salida del periodista Boris González Arenas; la detención del reportero Ángel Cuza Alfonso apenas 24 horas después de haber sido liberado tras seis meses en prisión sin juicio; la condena a seis años de cárcel del escritor y periodista José Gabriel Barrenechea por desórdenes públicos; y la detención e incomunicación por más de 15 horas del escritor Jorge Fernández Era. La SIP añadió que varios opositores también fueron objeto de operativos policiales para impedir su asistencia a una actividad diplomática.
“El régimen cubano ha decidido responder a una crisis económica y social profunda con más represión y más censura”, dijo Pierre Manigault, presidente de la SIP.
“La detención arbitraria, la vigilancia permanente y el encarcelamiento se utilizan para silenciar a periodistas que intentan cumplir con su deber de informar”, agregó.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, advirtió que “el uso reiterado de arrestos breves, la incomunicación, las citaciones policiales y las condenas desproporcionadas constituyen un sistema de castigo diseñado para infundir miedo y desalentar la cobertura periodística”.
La SIP, con sede en Miami y conformada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental, reiteró su llamado a las autoridades cubanas a cesar la represión, liberar a los detenidos y garantizar el ejercicio del periodismo independiente en la isla.