En una comparecencia ante los medios este viernes, el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ofreció revelaciones contundentes sobre el estado de salud del nuevo ayatolá, Mojtaba Khamenei.
Según el jefe del Pentágono, el líder iraní se encuentra "herido y probablemente desfigurado" como consecuencia directa de la campaña militar que Washington e Israel mantienen en la región.
Hegseth subrayó la falta de pruebas de vida del sucesor persa, destacando que, hasta la fecha, el autoproclamado líder "no tan supremo" solo ha emitido un débil comunicado por escrito, sin registros de audio o video que certifiquen su integridad física o su capacidad de mando.
"Su padre ha muerto, él está asustado y herido; está huyendo y carece de legitimidad", sentenció el secretario al actualizar el balance de la guerra en Irán.
Acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, Hegseth informó que las fuerzas aliadas han golpeado con éxito más de 15,000 objetivos estratégicos en suelo iraní.
En un tono severo, describió a la cúpula del régimen como "ratas" que se han refugiado en búnkeres subterráneos, mientras que sus capacidades militares —incluida la producción de misiles balísticos— se encuentran hoy "funcionalmente derrotadas".
No obstante, la jornada también estuvo marcada por el luto. El secretario confirmó el fallecimiento de varios tripulantes estadounidenses tras el accidente de un avión cisterna KC-135 ocurrido en el oeste de Irak.
El Comando Central de EEUU escribió en una comunicado que "se ha confirmado el fallecimiento de los seis miembros de la tripulación".
"La aeronave se perdió mientras sobrevolaba espacio aéreo amigo el 12 de marzo, durante la Operación Epic Fury. Las circunstancias del incidente están bajo investigación. No obstante, la pérdida de la aeronave no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo. Las identidades de los miembros del servicio se mantendrán en reserva hasta transcurridas 24 horas desde la notificación a sus familiares directos", agregó la fuerza militar.
Hegseth calificó a los fallecidos como "héroes estadounidenses" y aclaró que, según las investigaciones preliminares, el siniestro no fue producto de fuego enemigo.
Para finalizar, el titular de Guerra reafirmó que la campaña "Epic Fury" continuará sin tregua hasta desmantelar por completo la capacidad nuclear y naval de Teherán.
Asimismo, rechazó cualquier comparación con conflictos prolongados del pasado, asegurando que el objetivo es una degradación total y rápida del régimen.