El exprisionero político Miguel Sigler Amaya, incansable luchador por la democracia en Cuba, murió este martes en Miami, confirmó su hermano Guido Sigler a Martí Noticias.
Tras una enfermedad que obligó a su hospitalización por 72 días en el Hospital Jackson Memorial, el activista exiliado fue sometido a "dos operaciones cardiovasculares". Ya en su casa, varias semanas después, sufrió un fuerte dolor que lo condujo de nuevo a un centro hospitalario, donde falleció.
Miembro del Movimiento Opción Alternativa, Sigler Amaya fue condenado en Cuba a dos años de prisión por resistencia a la autoridad en 2003. Salió de prisión el 12 de enero de 2005 y partió al exilio en Estados Unidos en 2006.
“Una gente muy activa, muy capaz, defensor de los derechos humanos en Cuba, enfrentándose siempre a la policía política en Pedro Betancourt, y dondequiera que fuera necesario”, evocó el hermano.
Antes de ser encarcelado, en el hogar de Miguel Sigler Amaya, en Pedro Betancourt, Matanzas, funcionaba un consultorio médico independiente que atendía gratuitamente a los residentes de su comunidad.
“Siempre estaba ayudando a las personas, dentro de Cuba, tanto en ayuda económica, como en lo que él pudiera, alimentos, medicamentos”, recordó Guido.
Dos de sus hermanos, Ariel y Guido son miembros del grupo de 75 opositores que el régimen de la isla encarceló durante la llamada Primavera Negra de Cuba, en 2003, y sentenciados a 25 y 20 años respectivamente.
La familia Sigler Amaya, incluidos su madre Gloria Amaya y el hermano mayor, Juan Francisco, son un símbolo de resistencia dentro de la oposición cubana por enfrentar con dignidad la persecución y acoso de las fuerzas represivas del régimen.