El régimen de Nicaragua queda aislado en el sistema de integración centroamericana

Daniel Ortega y Rosario Murillo han instaurado una dictadura en Nicaragua.

Sumario

  • Primero, los socios del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) decidieron romper el bloqueo que el régimen de Nicaragua venía haciendo y cambió el mecanismo de toma de decisiones.
  • Luego, el canciller de Guatemala señaló al gobierno sandinista como “un régimen antidemocrático”.

Las tensiones diplomáticas entre el régimen de los Ortega Murillo y los gobiernos de los países vecinos han incrementado en los últimos días. Primero, los socios del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) decidieron romper el bloqueo que el régimen de Nicaragua venía haciendo y cambió el mecanismo de toma de decisiones. Luego, el canciller de Guatemala señaló al gobierno sandinista como “un régimen antidemocrático”.

El SICA, durante una reunión de cancilleres en Santo Domingo, República Dominicana, adoptó una reforma histórica al reglamento de votación el pasado 24 de abril cambiando el consenso por la mayoría calificada para la toma de sus decisiones como una forma de superar la parálisis o el boicot impuesto por el régimen de Nicaragua.

Más recientemente, el 13 de mayo, en una entrevista con el diario El País, de España, el canciller guatemalteco, Carlos Ramiro Martínez, afirmó que “Guatemala ha sido muy clara en condenar a Nicaragua. Incluso hemos recibido prisioneros nicaragüenses por cuestiones humanitarias”.

Ambos hechos han puesto de manifiesto que los países vecinos de Nicaragua están incrementando la presión sobre el régimen de los Ortega Murillo. Managua respondió al gobierno de Guatemala en un comunicado emitido el 14 de mayo calificando como “irrespetuosas e injerencistas” las declaraciones del canciller guatemalteco.

"Nicaragua no ha intervenido nunca en los asuntos internos de ningún país, igualmente, nunca nos hemos referido a los difíciles procesos políticos, sociales y económicos que, de convulsión en convulsión, ha vivido ese hermano país centroamericano", señaló el régimen sandinista en referencia a Guatemala.

Superar el “chantaje” del régimen de Nicaragua

Para José Pallais, ex viceministro de Asuntos Exteriores de Nicaragua (1990-1996) “el resto de los países de Centroamérica están cansados de dejarse chantajear” y el cambio de método de votación para no depender de Managua muestra “que las presiones de los Ortega Murillo ya no serán un obstáculo para avanzar en el proceso de integración”.

Pallais señaló a Martí Noticias que “Ortega ha visto actuar por primera vez con firmeza a los países vecinos y ha reaccionado con mucha prudencia porque no le conviene romper todavía con el SICA”.

Para un exdiplomático que trabajó en la Cancillería nicaragüense y que solicitó el anonimato para hablar del tema, los cambios en el SICA “se dan porque Honduras dejó de ser aliada de Ortega y ya Centroamérica regresó a ser una fuerza en pro de la democracia en Nicaragua”.

Guatemala, una “posición enfática denunciando la dictadura”

Por otro lado, con respecto a las críticas del gobierno guatemalteco, Pallais quien también fue diputado entre los años 2007 y 2012, señaló que “dentro del SICA Guatemala ha sido firme en rechazar los candidatos a secretario general de los Ortega Murillo que no cumplían los requisitos establecidos por el protocolo de Tegucigalpa”.

“La posición del gobierno del presidente Arévalo ha sido consistente en respaldo a las resoluciones en materia de derechos humanos y de preocupación por la deriva autoritaria y falta de democracia en Nicaragua y en la OEA ha expresado su apoyo a los pronunciamientos y resoluciones sobre la crisis generada a partir del 2018” recuerda Pallais, aunque admite que hasta ahora “la relación bilateral se ha mantenido en el marco de la normalidad sin choques de gravedad”.

Al respecto, un exembajador nicaragüense en varios países de la región explicó a Martí Noticias en condición de anonimato que “el Gobierno de Arévalo, a pesar de que ha estado un poco condicionado por la situación política interna, desde el primer momento ha tenido una posición enfática denunciando la dictadura de Nicaragua a nivel internacional tanto en la OEA como en organismos de Derechos Humanos”.

Para este exembajador, “el problema de Nicaragua ya no es un problema que se va a resolver individualmente y tenemos que buscar volver a un nuevo procedimiento para establecer la paz firme en Centroamérica, aunque no hay guerra [como en los años ochenta] hay otro tipo de guerra: el régimen de Ortega se instaló en el poder y le ha declarado la guerra la democracia y la libertad y a los derechos humanos”.

Un obstáculo para la integración

La misma fuente anotó que dentro el sistema de la integración centroamericana el régimen de los Ortega Murillo “ha pretendido boicotear su funcionamiento y han pretendido convertir los órganos de la integración en instrumentos accesorios de su política internacional desvirtuando la naturaleza del Parlamento Centroamericano y convirtiéndolo en un campo de batalla de la política de solidaridad del orteguismo con Rusia y con China que no tienen nada que ver con los principios de paz, libertad y democracia con los que se firmó el tratado constitutivo del SICA”.

“Sin lugar a duda Ortega con su mujer y sus hijos son el principal obstáculo para que haya una verdadera integración en Centroamérica ya que ellos han boicoteado la construcción de nuestra región como una región de paz, democracia, desarrollo y respeto a los derechos humanos demoliendo todo lo avanzado en materia de institucionalidad democrática” agregó la fuente.

Al respecto, Pallais subrayño que hasta ahora “los centroamericanos han optado por no involucrarse activamente en la solución de la crisis de Nicaragua a pesar que les afecta directamente. Saben que sus posibilidades de incidir frente a Ortega son escasas y que es preferible mantener las apariencias de normalidad regional para no convertir la crisis en una nueva confrontación regional”.

Sin embargo, esto está cambiando. Según un exembajador nicaragüense en países europeos “la beligerancia de Guatemala sobre Nicaragua se debe a que está viendo el giro a la derecha que hay en todos los países de América y en muchos de Europa”.

Este otro exembajador, que también pidió condición de anonimato a Martí Noticias, coincide en la idea de que “Nicaragua definitivamente es un obstáculo para la paz y la democracia en Centroamérica porque el régimen de Nicaragua es un régimen autoritario y violento”. Desde su punto de vista, este exdiplomático cree “que todos los países centroamericanos están de acuerdo en que hay que salir de ese régimen”.