El hockey devuelve el orgullo a EEUU, 46 años después del "Milagro sobre el hielo"

El equipo de hockey de los Estados Unidos tras coronarse campeones olímpicos.

Sumario

  • Estados Unidos logró en 2026 una histórica medalla de oro en hockey sobre hielo al vencer 2-1 a Canadá en la final de los Juegos Olímpicos de Milano Cortina, evocando el “Milagro sobre el Hielo” de 1980.
  • El triunfo tuvo gran significado deportivo y político, en medio de la rivalidad con Canadá y la polarización interna, destacando la actuación del portero Connor Hellebuyck, quien detuvo 41 de 42 disparos.
  • El presidente Trump felicitó al equipo, los invitó al Discurso del Estado de la Unión y anunció la concesión de la Medalla Presidencial de la Libertad a Hellebuyck, en reconocimiento a su desempeño.

En 1980, Estados Unidos vivía una de sus peores crisis. Con una inflación superior al 14% y una tasa de desempleo no vista desde la Gran Depresión de 1929, la gente necesitaba una esperanza a qué aferrarse para recuperar el orgullo de ser norteamericanos.

Fue entonces que se produjo el "Milagro sobre el hielo", el increíble triunfo del equipo amateur de hockey sobre hielo sobre la poderosa escuadra de la Unión Soviética en los Juegos Olímpicos Invernales de Lake Placid.

En 2026, Estados Unidos resurge como la mayor potencia mundial, con una economía creciente y un poderío militar incontestable, pero con una sociedad políticamente polarizada y necesitada de inspiración para reunificar el orgullo por las barras y las estrellas.

Entonces, 46 años después del "Milagro sobre el hielo", el equipo de hockey consiguió nuevamente la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026, al vencer en la final a los superfavoritos canadienses.

Atrás quedaron los tiempos en que el olimpismo estaba reservado exclusivamente a los deportistas amateurs.

Hace cuatro décadas, la Unión Soviética y sus satélites de Europa del Este dominaban el deporte con atletas disfrazados de amateurs, que eran, en realidad, profesionales de Estado, hombres y mujeres dedicados únicamente a la práctica de sus respectivas disciplinas, aunque sin los salarios millonarios de hoy.

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La Guerra Fría estaba en su apogeo y, tras la Cortina de Hierro, el deporte era usado como bandera propagandística de la supuesta superioridad del sistema comunista.

De ahí, la grandeza del triunfo de Estados Unidos en 1980, con un equipo formado por jugadores universitarios, bajo el mando del entrenador de la Universidad de Minnesota, Herb Brooks.

Fue una victoria de David sobre Goliat, como lo fue la conquista de Estados Unidos sobre sus vecinos del norte en la cita italiana.

El hockey es el deporte nacional de Canadá y la liga profesional, la NHL, está plagada de estrellas de ese país y de naciones europeas, como Rusia, Suecia, Noruega y Finlandia.

Según el sitio NHL.com, de los diez mejores jugadores de la Liga Nacional de Hockey, sólo dos son estadounidenses, el portero Connor Hellebyuck, unicado en octavo lugar, y Quinn Hughes, décimo en el escalafón.

De los otros ocho, cuatro son canadienses, incluido el número uno, Connor McDavid, hay dos rusos, un finlandés y un alemán.

En el partido por la medalla de oro, Matt Boldy abrió el marcador en el primer tiempo para Estados Unidos, y Canadá igualó por intermedio de Cale Markar en el segundo parcial, mientras que el arquero Connor Hellebuyck, actual Jugador Más Valioso de la NHL, se consolidó como el mejor portero del mundo, al detener 41 de 42 disparos a puerta.

En overtime, Jack Hughes recibió un pase de Zach Werenski y anidó el disco en el fondo de la red, para decretar el definitivo 2-1.

El triunfo también tuvo matices políticos, con una creciente rivalidad entre los dos vecinos de Norteamérica, por las controversias entre el primer ministro canadiense, Mark Carney, y el presidente Trump.

En tiempos en que se ha puesto de moda entre algunos deportistas estadounidenses arrodillarse ante el Himno Nacional e irrespetar la bandera de las barras y las estrellas, los jugadores del Team USA no dudaron en expresar su orgullo nacional.

“En este momento todo gira en torno a nuestro país. Amo a Estados Unidos. Estoy muy orgulloso de ser estadounidense hoy. Amo a mi país y amo a mis compañeros”, dijo envuelto en una bandera al finalizar el partido el autor del gol decisivo.

Inmediatamente, desde la Casa Blanca, el presidente Trump felicitó a los campeones y los invitó al Discurso del Estado de la Unión, que pronunció el pasado martes en el Capitolio de Washington DC.

Durante su alocución, el mandatario anunció que concedería al guardameta Hellebuyck la medalla presidencial de la Libertad.

“Quiero agradecer tu actuación en los Juegos. Qué trabajo tan especial has realizado", aseguró Trump, tras hacer entrar al equipo estadounidense en el Capitolio, en medio de una atronadora ovación de los presentes.