A continuación, un editorial que refleja las opiniones del Gobierno de los Estados Unidos:
Estados Unidos continúa tomando medidas para desarticular el comercio ilícito de petróleo de Irán, la principal fuente de ingresos del régimen iraní para financiar el terrorismo y la desestabilización regional.
Más recientemente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro designó a tres casas de cambio de divisas iraníes y a sus empresas fachada asociadas como parte de la "Operación Furia Económica" (Operation Economic Fury, como se le denomina en inglés).
En conjunto, las casas de cambio iraníes facilitan transacciones de divisas por valor de miles de millones de dólares cada año. Dado que Irán liquida principalmente sus ventas de petróleo en yuanes chinos, estas casas de cambio desempeñan un papel fundamental en la conversión de los ingresos petroleros en divisas que resultan más fácilmente utilizables por el ejército iraní, sus socios y sus representantes.
"Irán es la cabeza de la serpiente del terrorismo global y, bajo el liderazgo del presidente [Donald] Trump, el Tesoro está actuando de manera agresiva —a través de la Operación Furia Económica— para cortar las líneas vitales financieras del ejército iraní", declaró el Secretario del Tesoro, Scott Bessent. "Perseguiremos implacablemente la capacidad del régimen para generar, transferir y extraer fondos, y actuaremos contra cualquiera que facilite los intentos de Teherán por eludir las sanciones".
Simultáneamente, el Departamento de Estado sancionó a varias entidades, a un individuo y a una embarcación involucrados en el comercio de petróleo, productos derivados del petróleo y productos petroquímicos iraníes. Esta medida tuvo como objetivo al operador de terminales petroleras con sede en China "Qingdao Haiye Oil Terminal Company, Limited", que ha importado decenas de millones de barriles de crudo iraní sancionado, desde el anuncio del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional.
La medida contenida en este documento se centra en ejercer la máxima presión sobre Irán para frenar su amenaza nuclear y su apoyo al terrorismo.
La empresa Haiye ha facilitado el flujo de miles de millones de dólares hacia Teherán, por medio de sofisticados esquemas de evasión y aceptando cargamentos provenientes de embarcaciones que realizaban transferencias ilícitas de barco a barco con buques sancionados. Estas embarcaciones también incurrieron en prácticas de transporte marítimo engañosas que pusieron en peligro el comercio marítimo legítimo.
Las medidas del Tesoro desarticulan la capacidad de Irán para financiar el terrorismo y a sus representantes, desarrollar armamento y amenazar a la región.
Estados Unidos mantiene su firme propósito de garantizar que el régimen iraní no pueda utilizar los ingresos ilícitos del petróleo para promover su agenda destructiva, mientras el pueblo iraní continúa sufriendo las consecuencias de la mala gestión económica y la represión.
La Administración Trump continuará exigiendo responsabilidades a Irán y contrarrestando su comportamiento peligroso y malintencionado.
Como parte de la Operación Furia Económica, Estados Unidos intensificará la presión económica sobre Irán y sobre la red internacional que sustenta su comercio ilícito de energía.