Día Mundial del Migrante y del Refugiado

Papa Francisco ante una escultura de Timothy P. Schmaltz que refleja a un grupo de 140 migrantes de diferentes tiempos y culturas.

El papa Francisco encabezó este domingo la celebración de la “Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado”, inaugurando una escultura en la Plaza de San Pedro de Roma, que representa a inmigrantes y refugiados de épocas diferentes, frente a cientos de fieles provenientes de diversas latitudes.

El lema de esta jornada es “No se trata solo de migrantes”. En su Homilía, Francisco ha emitido duras palabras que dirigió a los asistentes en esta misa dominical.

“Los países en vías de desarrollo siguen agotando sus mejores recursos naturales y humanos en beneficio de unos pocos mercados privilegiados. Las guerras afectan sólo a algunas regiones del mundo; sin embargo, la fabricación de armas y su venta se lleva a cabo en otras regiones, que luego no quieren hacerse cargo de los refugiados que dichos conflictos generan”, dijo el Papa.

Fueron rotundas las palabras de Francisco con motivo de la 105ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, en la que lamentó "la triste realidad": quienes padecen las consecuencias de estos hechos “son siempre los pequeños, los pobres, los más vulnerables, a quienes se les impide sentarse a la mesa y se les deja sólo las ‘migajas’ del banquete", refiriéndose al evangelio sobre la parábola del rico "Epulón" y el pobre “Lázaro”.

El Santo Padre insistió en que como cristianos “no podemos permanecer indiferentes ante el drama de las viejas y nuevas pobrezas, de las soledades más oscuras, del desprecio y de la discriminación de quienes no pertenecen a ‘nuestro’ grupo”.

Este año la Santa Sede informó que había decidido cambiar la celebración de este evento de enero al último domingo de septiembre, respondiendo a la petición de varias Conferencias Episcopales.

La Iglesia celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado desde 1914. Es siempre una ocasión para expresar la preocupación por las diferentes categorías de personas vulnerables en movimiento; para rezar por los desafíos a los que se enfrentan y para sensibilizar sobre las oportunidades que ofrecen las migraciones.