Daniel Llorente, el hombre que desafió al régimen cubano en pleno 1ro de Mayo

Detención de Daniel Llorente el 1ro de Mayo de 2017

Sumario

  • El 1 de mayo de 2017, Daniel Llorente irrumpió en el desfile oficialista en La Habana corriendo con una bandera estadounidense, burlando la seguridad y captando la atención internacional.
  • Fue detenido y golpeado por agentes de la seguridad, y posteriormente internado durante un año en el hospital psiquiátrico de La Habana en lo que denuncia como intento de desacreditar su protesta.
  • Tras su liberación, continuó manifestándose hasta que las autoridades lo forzaron a abandonar Cuba; hoy reside en Tampa, Florida, donde sigue defendiendo la libertad y democracia para su país.

El 1 de mayo de 2017, en medio del tradicional desfile oficialista en La Habana, un hecho inesperado rompió la narrativa del régimen cubano. Daniel Llorente, un ciudadano sin vínculos conocidos con grupos opositores, irrumpió en la marcha corriendo con una bandera estadounidense, en una acción que rápidamente captó la atención internacional.

Según su testimonio, Llorente logró burlar los tres anillos de seguridad desplegados en la Plaza de la Revolución. “Tenía la bandera escondida y la fui sacando sin que nadie se diera cuenta, en cuanto terminó el discurso, me metí por debajo de la tela y salí corriendo”, relató.

En la tribuna no solo estaba Raul Castro y la cúpula del poder, también estaban la viuda y los hijos de Fidel, en un acto cargado de simbolismo político tras la muerte del exgobernante.

Las cámaras registraron el momento en el que Llorente fue interceptado y golpeado por agentes de la seguridad del estado. “Me empiezan a dar golpes, pero uno vino corriendo con un walkie-talkie y dijo: “no le den golpes que aquí está la prensa”, afirmó.

Sin embargo, asegura que la violencia continuó fuera del alcance de las cámaras. “Me sacaron del carro por los pies, me arrastraron por una escalera, me metieron en los calabozos y ahí también me dieron golpes”, denunció.

Llorente cuenta que estando en el calabozo recibió golpes que obligaron a los oficiales a trasladarlo a un hospital cercano, donde le realizaron rayos X. Según relata, el nivel de violencia fue tal que no podía siquiera sostenerse sobre sus piernas. Sin embargo, en medio de la golpiza, un oficial se acercó y dio una orden que, asegura, cambió el rumbo de lo que podía ocurrirle. “No lo golpeen más. No le den más, que ya lo identificaron”, escuchó decir.

Identificado por periodista de Martí Noticias, su salvación

La rápida identificación de Llorente por parte de la periodista Ivette Pacheco, de Martí Noticias, permitió que el caso trascendiera a la prensa internacional y colocó el foco sobre lo que ocurría tras bastidores aquel Primero de Mayo de 2017 en Cuba.

“De inmediato lo reconocí por el performance que hacía”, contó la periodista al recordar el instante en el que vió las imágenes de Llorente corriendo con una bandera estadounidense sobre sus hombros en plena Plaza de la Revolución.

La escena apenas duró segundos, pero para ella no había dudas sobre quién era. “Le hice un screenshot al video y se lo mandé a un familiar en Cuba para confirmar si realmente era Daniel Llorente, y enseguida me dijeron que sí”, explicó.

Llorente ya era conocido por realizar este tipo de acciones públicas utilizando la bandera de Estados Unidos como símbolo de libertad y desafío político frente al régimen cubano. Incluso se había manifestado de manera similar durante la visita a Cuba del entonces presidente estadounidense Barack Obama, en medio del proceso de acercamiento diplomático conocido como el deshielo.

Daniel Llorente, detenido cuando protestaba frente a la embajada de EEUU en La Habana.

Según Pacheco, Llorente había advertido anteriormente que realizaría ese performance en seis ocasiones, siempre con la bandera americana sobre sus hombros.

Aquella imagen en la Plaza de la Revolución no fue improvisada, sino parte de una serie de actos simbólicos con los que buscaba enviar un mensaje político en medio de uno de los eventos más controlados y vigilados por el régimen cubano. “Era una forma de expresar lo que él deseaba: libertad y democracia para Cuba”, señaló Pacheco.

Internado en Mazorra tras desafiar al régimen

Tras su detención, el régimen lo internó durante un año en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, más conocido como Mazorra, en lo que Llorente describe como un intento para desacreditar su protesta. Según su relato, una doctora le confesó que su situación no dependía del personal médico, sino de la Seguridad del Estado.

Durante su internamiento en Mazorra, Daniel Llorente encontró en el dibujo y la escritura su única forma de expresión. En las paredes del centro plasmaba banderas estadounidenses y frases de José Martí, mientras insistía en que no padecía ningún trastorno mental. Según relata, los doctores le advertían constantemente que si continuaba actuando de aquella manera permanecería internado indefinidamente.

Cartel pintado en Mazorra por Daniel Llorente. Foto Cortesía Valdimir Turró.

Llorente respondía que no tenía problemas mentales ni psiquiátricos, pero que si el régimen lo había encerrado en este hospital para desacreditar su protesta política, entonces él actuaría de la forma que ellos esperaban ver. Aun así, asegura que nunca renunció a sus ideas ni dejó de expresar su apoyo a la libertad de Cuba.

Tras permanecer alrededor de un año internado, finalmente fue liberado bajo la condición de no volver a protestar. Sin embargo, Llorente hizo caso omiso a las advertencias y continuó manifestando públicamente su descontento con el régimen cubano, hasta que, según denuncia, las autoridades terminaron forzándolo a abandonar el país.

“Un día llegaron a mi casa, me preguntaron si tenía pasaporte, recogieron el pasaporte y me llevaron a una agencia de viajes en El Vedado. Allí preguntaron cuál era el vuelo más cercano hacia Guyana”, recordó. Según cuenta, uno de los agentes pagó el boleto y luego le advirtieron que no podía salir de su vivienda hasta el momento de partir. “Al otro día, a las cuatro de la mañana, me recogieron y me llevaron para el aeropuerto. Me dijeron que aunque me escapara o me escondiera, ellos me iban a encontrar, pero que en Cuba yo no me podía quedar”, aseguró.

Daniel Llorente salió de Cuba rumbo a Guyana y posteriormente cruzó la frontera sur de Estados Unidos. Actualmente reside en Tampa, Florida, donde continúa hablando sobre su experiencia y mantiene intacta su aspiración de regresar algún día a una Cuba libre, siempre, dice, con la fe puesta en Dios.