Boinas Negras: policías y perros contra la población

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Red Cubana de Comunicadores / foto-reportaje de Juliet Michelena 1

La reportera Juliet Michelena Díaz de la Red Cubana de Comunicadores muestra el proceder policial contra ciudadanos detenidos.
La reportera ciudadana Juliet Michelena Diaz de la Red Cubana de Comunicadores relata las experiencias vividas durante el tiempo que permaneció arrestada en en una estación de policía de Ciudad Habana.

Michelena Díaz, fue arrestada con violencia, el pasado 7 de abril en medio de un operativo que utilizó gas pimienta en el interior de una vivienda, donde había niños, según informó a Radio Martí la directora de la Red Cubana Martha Beatriz Roque.

Juliet Michelena

" El miércoles 26 de marzo, estuve detenida en la Unidad de la Policía de Dragones, en el municipio Habana Vieja, allí ocurrieron varias situaciones que definen la falta de ética de oficiales de este cuerpo armado.

En el área de los calabozos se encontraba una joven embarazada de nombre Wendy, que tuvo una riña con dos hombres y una mujer arremetieron contra ella y a su esposo, debido a una deuda que los agresores no querían pagar. En la riña intervinieron tres oficiales de la Brigada Especial conocidos como “Boinas Negras”, uno de ellos le dio la orden de ataque al perro pastor alemán que tenía sujetado por una correa y sin bozal para que atacara y obedeciendo mordió al esposo de Wendy en el antebrazo derecho.

Este muchacho se defendía de dos hombres que lo atacaban con un palo; sin embargo después que el animal lo mordiera, lo tiraron contra el piso y lo esposaron dándole golpes hasta llegar a la Estación de Policía.

Wendy había dejado con una vecina a su niño de un año, y con el bebé se trasladó la persona para las afueras de la Unidad. Mientras, dentro de la Estación los agresores de Wendy y su esposo amenazaban con darles fuertes golpizas a después de que los soltaran.

Esto ocurrió en presencia de los oficiales de la policía; Wendy les rogaba que la sacaran del calabozo para hacer la acusación de amenaza y le sirvieran de testigos, pero ellos se negaron.

En el lugar en que ocurrieron los hechos, Prado y Máximo Gómez, Habana Vieja, apresaron a golpes y maltratos a personas las cuales con sus celulares filmaban lo ocurrido; así como también otros transeúntes que disfrutaban del parque, fueron conducidos. Entre ellos unas jóvenes adolescentes, menores de edad, las cuales estaban retratándose entre sí. Todo aquel que creían portaban celulares fue arrestado violentamente, para así borrar toda evidencia del maltrato de los oficiales contra la población.

Un sordomudo llamado Eduardo Prats Domínguez, estando arrestado fue agredido por un motociclista dentro de la unidad y en presencia de un oficial de la policía. El motociclista le dio con un llavero que le lanzó rompiéndole la cabeza. En el momento en que Eduardo fue llevado al médico le dieron la libertad al motociclista, con una multa de 30.00 cup. Finalmente Eduardo estuvo detenido hasta la madrugada y lo liberaron después de recibir una multa de 30.00 cup por desorden público, sin haber cometido delito alguno.

Otra mujer, que había ido a saber de su esposo, conducido por tener en su poder varias cajas de pegamento para calzado que le había comprado al Estado, e incluso poseía en su poder la documentación de la compra legal; fue introducida dentro de los calabozos porque trataba de ver a su esposo para decirle que les había avisado a sus familiares; principalmente a un tío de alto rango militar, que al aparecer los exoneró de cargos inmediatamente.

En el área de los calabozos entró un policía “Boina Negra”, con todo el armamento que llevaba consigo: revólver, spray de gas pimienta y esposas, entre otros. Las detenidas al ver el peligro que esto representaba para su seguridad se quejaron con el carcelero y este dijo que ese no era su problema, sino el de los superiores que se lo permitían, que en particular él no estaba armado como estaba reglamentado.


La Red Cubana ha divulgado imágenes que ilustran la forma en que las autoridades policiales realizan en las calles su trabajo.

Perros sin bozales para reprimir a ciudadanos