Bush hizo la declaración después que 14 infantes de marina americanos murieron en un ataque en la ciudad iraquí de Haditha, a 220 kilómetros al noroeste de Bagdad.
El mandatario dijo ante legisladores estatales en Texas que la reciente violencia en Iraq revela que los terroristas e insurgentes emplearán tácticas brutales para tratar de que Estados Unidos se retire del país árabe.
Bush reiteró que las tropas americanas aceptan el reto y permanecerán en Iraq hasta que las fuerzas iraquíes de seguridad estén mejor capacitadas para combatir la insurgencia.