Desde Cuba: Zunzuneo, ¿subversión o romper la censura?

ZunZuneo

El autor, un ex usuario del servicio creado por USAID en Cuba, asegura que nadie recibió un texto subversivo. La guía de teléfonos moviles y fijos de ETECSA se filtró a la población en 2010.
La confrontación Cuba-Estados Unidos, subió de tono, al publicar el diario Granma, el artículo "ZunZuneo: el ruido de la subversión", comentando un reportaje de la agencia AP, sobre ZunZuneo y Piramideo.

Dos canales de mensajería de texto (SMS) a los que acusa de haber recopilado de manera ilegal una lista de teléfonos a la que había enviado mensajes no solicitados con temáticas inocentes como deporte y cultura, pero que luego se convertirían en mensajes subversivos a jóvenes, considerados “proclives al cambio político”.

Según Granma, la piedra angular del plan de ZunZuneo –red surgida en febrero de 2010–, era acceder a la “información y los teléfonos de los usuarios de Cubacel”, la dependencia con más usuarios de ETECSA. En ese mismo párrafo, plantea el diario del partido comunista: “para la AP no está claro cómo los números de teléfonos fueron conseguidos, aunque parece indicar que se hizo de manera ilícita”.

Quizás no sabe la AP, que la base de datos de ETECSA –guía de números de teléfonos moviles y fijos (residenciales y de empresas)–, se filtró a comienzos del 2010, a laptops y computadoras de mesa en toda la Isla. Y que, inmediatamente, comenzaron a aparecer textos promocionales emitidos por grupos o peñas artísticas cubanas y mensajes masivos -–no solicitados– exigiendo la libertad de los cinco espías cubanos. Recuerdo perfectamente uno que decía: “Amar la justicia es defender a los cinco. ¡Fin a la injusticia! ¡Libertad ahora!”.

La base oficial de datos de ETECSA es actualizada cada año. La última versión que circula en la población registra el 60 por ciento de los móviles, unos 200 mil usuarios, sin contar el sector residencial. El peso en megabytes de esta aplicación es de entre 200 y 450 (según el diseño), y puede ser copiada en cualquier soporte digital.

¿Es posible que ZunZuneo haya conseguido 25 mil suscriptores en menos de seis meses sin necesidad de una base de datos, como bien refleja AP? ¿Por qué no se habla de la tan popular filtración de datos de ETECSA y el proselitismo en sus mensajes de texto no solicitados?

Gracias a un amigo no vinculado a la oposición interna ni al periodismo independiente, me suscribí a ZunZuneo en 2010. Todo era muy sencillo, bastaba con enviar un SMS a un número telefónico fuera de frontera y ya recibías notas sobre deportes, cultura o ciencia y técnica. También uno podía suscribirse por Internet, que por entonces el promedio de cubanos conectados, según la Oficina Nacional de Estadísticas, era apenas el 2,9 ciento de la población.

El servicio Cubacel de ETECSA, utilizado para convocatorias políticas (Foto Yusnaby).

Es frecuente que personas de la tercera edad reciban en Cuba mensajes promocionales sobre un concierto de reggaetón, también que se convoque a través de Cubacel a la “Marcha de las antorchas-Desfile en La Habana-La patria grande”, como sucedió el 27 de enero del presente año. ¿Acaso esto no equivale a infringir “las leyes de privacidad”, como dice Granma de ZunZuneo?

Nada se dice sobre la filtración de la base de datos de Cubacel, software que ha generado grupos de usuarios clandestinos y hasta recargas fantasmas prepago dentro del mercado informal cubano.

Este jueves, el gobierno de EE.UU. respondió a las acusaciones de la agencia AP. El vocero de la Casa Blanca Jay Carney confirmó que su gobierno sí estaba involucrado en el programa y que, incluso, éste había sido aprobado en el Congreso.

Pero la vocera encargada del Departamento de Estado, Marie Harf, negó el jueves que la red social fuera producto de una operación secreta o encubierta. “Estábamos tratando de expandir el espacio para que los cubanos se expresaran”, dijo Harf. Por su parte, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, negó que ZunZuneo tuviera una naturaleza encubierta, aunque aclaró que el presidente de EE.UU. apoya los esfuerzos para expandir las comunicaciones en Cuba.

La agencia AP y los medios internacionales que han reproducido el “escándalo” de ZunZuneo, deberían saber que la aplicación ZunZuneo nunca se usó para ningún movimiento “subversivo” en Cuba. En cambio, el gobierno cubano sí usó la base de datos de usuarios de ETECSA para enviar mensajes de texto exhortando a la liberación de los cinco espías, o a asistir a eventos políticos pro-gubernamentales.

En algún momento hace más o menos un año, los mensajes del ZunZuneo se detuvieron. Los cubanos siguen sin comunicarse libremente.

(Publicado originalmente en Cubanet el 04/08/2014)