Regresa a Cuba segundo de los cinco espías

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A su llegada a La Habana el espía Fernando González saluda a sus superiores, el ex ministro del Interior Ramiro Valdés (c), y el actual ministro Abelardo Colomá Ibarra (i).

Raúl Castro y toda la plana mayor de su gobierno fueron a recibir en el aeropuerto de La Habana a Fernando González.

El espía Fernando González, uno de los cinco agentes de inteligencia castristas condenados en EE.UU. en 2001 y liberado ayer tras cumplir su condena, se convirtió el viernes en el segundo del grupo en regresar a Cuba, donde fue recibido por sus familiares y por Raúl Castro y su plana mayor.


González arribó al mediodía del viernes al aeropuerto "José Martí" de La Habana procedente de Estados Unidos, después de quedar en libertad ayer jueves y ser deportado posteriormente por las autoridades migratorias norteamericanas

Los medios estatales interrumpieron su programación para informar del arribo al país de González, condenado a 17 años de cárcel por no registrarse como un agente extranjero y poseer documentos de identidad falsos, aunque fue liberado anticipadamente por buena conducta, tras cumplir 15 años, 5 meses y 15 días en prisión.


Mostrando buen aspecto físico y acompañado por su esposa, madre y otros familiares, González se reunió con Castro en un salón del aeropuerto y al verlo le hizo un saludo militar y luego lo abrazó.


Acudieron además a darle la bienvenida al espía el primer vicepresidente, Miguel Díaz Canel, el vicepresidente y segundo secretario del Partido Comunista, José Ramón Machado Ventura, y el ministro del interior, general Abelardo Colomé Ibarra, así como René González, el primero de los cinco agentes convictos en ser liberado en octubre de 2011 y en regresar definitivamente a Cuba, lo que logró en mayo de 2013 tras renunciar a su ciudadanía estadounidense.


Fernando González y René González fueron detenidos en 1998 en Estados Unidos junto con Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y otros cinco espías que colaboraron con las autoridades, cuando la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) desmanteló la red de espionaje cubana "Avispa", que actuaba en el sur de Florida.


Todos admitieron que eran agentes del Gobierno cubano "no declarados" ante EE.UU., pero los cinco sentenciados dijeron espiar a "grupos terroristas de exiliados" y no al Gobierno estadounidense.

Los expedientes del FBI indican que los agentes de la Dirección de Inteligencia de Cuba intentaron infiltrarse en instalaciones militares estadounidenses como el Comando Sur y las bases aéreas Mac Dill, en Tampa, y la de la 82 División Aerotransportada en Fort Bragg, Carolina del Norte.