USA Today: Los cubanos pueden viajar, pero ¿a dónde? ¿y con qué?

El pasaporte podría ser denegado a los profesionales considerados indispensables, y por razones de seguridad.

El diario estadounidense anticipa que el costo de una visa, los gastos de viaje, y la letra menuda en el anuncio del gobierno, podrían dejar en casa a la mayoría de los cubanos.

Los cubanos pueden viajar, pero ¿a dónde? ¿y con qué?

Cuba anunció que levantará su prohibición de viajar, pero los costos y la letra pequeña significarán probablemente que muchos cubanos se quedarán donde están.

Girish Gupta, especial para USA TODAY

La Habana --Frente al Malecón, el bulevar costero de la ciudad, Vladimir Maiquil, de 50 años, lanza su plomada y su anzuelo en aguas del estrecho de la Florida, a 90 millas de los Estados Unidos.

"Me encantaría viajar y tener oportunidad de ver el mundo", dice Maiquil, "pero, ¿cómo podría pagarme el pasaje? No tengo cómo. Es casi imposible".

Durante décadas, Cuba ha sido un país cuyo gobierno no permitía a la gente salir del territorio nacional. Sin embargo, en octubre, las autoridades anunciaron el levantamiento, a partir de enero, de la aborrecida prohibición.

El anuncio entusiasmó a los cubanos, así como a cientos de miles de cubanoestadounidenses, cuyas familias han huido de la isla desde la toma del poder por los comunistas. Sin embargo, es poco probable que el cambio resulte en un tsunami de viajeros cubanos.

La nueva ley significa que, a partir del 14 de enero, los cubanos ya no tendrán que solicitar una costosa excepción a la prohibición de viajar, conocida como permiso de salida; ni mostrar una carta de invitación enviada por alguien desde el destino deseado.

Sin embargo, el costo de una visa del país de destino, el gasto para viajar, y la letra menuda en el anuncio del gobierno, probablemente mantendrán en casa a la mayoría de los cubanos.

El salario promedio es de 18 dólares mensuales, y un pasaporte le costará a un cubano medio cinco meses de salario,apunta Ray Walser, analista político de la Fundación Heritage, especializado en América Latina.

Sólo aquellos que reciben remesas monetarias de amigos y familiares en el exterior, podrán darse ese lujo.

Luego están las excepciones a la regla. El anuncio publicado el 16 de octubre en la Gaceta Oficial asegura que los cubanos sólo necesitarán para viajar un pasaporte renovado y una visa del país de destino. Pero el presidente Raúl Castro advirtió que el régimen todavía decidirá quién puede renovar u obtener pasaportes. El gobierno protegerá en su toma de decisiones el "capital humano", y el pasaporte podrá ser denegado por "razones de seguridad nacional”.

A aquellos que se consideren indispensables para la revolución socialista cubana -profesionales como los médicos, científicos e ingeniero- se les podría impedir la salida. La cláusula "seguridad nacional" preocupa mientras tanto a algunas figuras de la oposición.

A Yoani Sánchez, una destacada bloguera cubana, se le ha negado el permiso de salida 19 veces.

"Hemos estado esperando esta reforma durante años", dijo Sánchez. "Hay una mayor flexibilidad y una reducción de la burocracia y de los costos, pero no se otorga directamente a la gente el derecho a entrar y salir de este país".

Durante años, el blog de Sánchez ha documentado ante el mundo exterior la opresión, la pobreza y la corrupción que el pueblo cubano sufre todos los días. Ella ha recibido numerosos premios de periodismo y ha integrado la lista de las 100 personas más influyentes del mundo de la revista Time. Sánchez dice que hará la cola para recoger su nuevo pasaporte, pero no se siente optimista.

Este año, el gobierno brasileño le ofreció una visa para asistir en Brasil al estreno de un nuevo documental sobre el tratamiento a los críticos del gobierno en Cuba, el cual se apoya en una gran cantidad de informantes pagados y agentes de seguridad del Estado, para silenciar las críticas y encarcelar a los disidentes. Su solicitud de un permiso de salida fue denegada.

"No quiero darme por vencida", dijo Sánchez. "Voy a ir a la oficina [de Inmigración] y a tratar de conseguir un pasaporte. Mientras tanto, voy a disfrutar de la ilusión de que puedo salir”.

La nueva ley es parte de cambios más amplios introducidos por Raúl Castro, de 81 años, quien en 2008 asumió el mando de la isla de su hermano mayor, Fidel. Poco a poco ha abierto oportunidades para la industria privada en Cuba, y ha permitido que surjan pequeñas empresas, tales como casas de huéspedes y restaurantes.

Una de las consecuencias del mayor período de tiempo que a los cubanos se les permitirá estar fuera de la isla -se fijará en dos años- es que podrían obtener la residencia en EE.UU., sin perder sus derechos en Cuba. Este proceso normalmente dura alrededor de un año.

Ello podría dar lugar a una afluencia de inmigrantes procedentes de Cuba a EE.UU., país que mantiene su política de que cualquier cubano que pise territorio estadounidense es elegible para recibir la condición de inmigrante legal.

Algunos dicen que las autoridades de La Habana esperan que los cubanos vayan y vengan, y regresen a la isla con vitales divisas extranjeras.

El economista Oscar Espinosa Chepe se hace eco de la opinión de muchos en Cuba: "Vamos a ver qué pasa en enero", dice.