martes, septiembre 02, 2014, 12:18 am

Opiniones / Iván García

La chivatería sigue de moda en Cuba

Todos los días la policía recibe llamadas de personas chivateando cualquier cosa. Lo mismo una fiesta suntuosa, trasiego de alimentos o de materiales de construcción. O si alguien alquila su casa sin tener licencia.

Una pareja camina junto a un cartel con el emblema de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), en La Habana, Cuba.
Una pareja camina junto a un cartel con el emblema de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), en La Habana, Cuba.
Roinel, mulato marrullero, tiene los brazos tatuados con un montón de epigramas chinos. Viste un bermuda a cuadros y unas chanclas de cuero sin pulir. Vive en un solar del barrio mayoritariamente negro de Cayo Hueso. Es recogedor de ‘bolita’, la ilegal lotería criolla que funciona con tanta exactitud como un reloj suizo. 

La ‘bolita’ tiene dos recogidas diarias. Una por la tarde y otra cuando cae la noche. Y mucha gente en Cuba suele apostar a algún número, intentando cambiar su mala suerte. A pesar de ser un negocio clandestino, Roinel recoge sin disimulo las listas. Varios vecinos aseguran que es 'colaborador' de la policía.

“Él informa de todo lo que se mueve. Sea un robo o del negocio de las drogas. También chivatea a otros recogedores de 'bolita'. Y se va, limpiando el camino. La policía lo deja hacer, mientras colabore”, dice un vecino.

En el mundo marginal habanero sobran los soplones. Hay confidentes que trabajan para la policía como una forma de amortiguar una sanción penal pendiente de terminar de cumplir. Si eres efectivo, la policía te da luz verde y archiva el caso. Según Reinaldo, ex vendedor de drogas que estuvo 6 años en la cárcel, algunos expendedores de marihuana o melca, colaboran con la ‘meta’ (policía).

Dagoberto, instructor policial, señala que las denuncias anónimas llueven. “Todos los días se reciben llamadas de personas chivateando cualquier cosa. Lo mismo una fiesta suntuosa, trasiego de alimentos o de materiales de construcción. O si alguien alquila su casa sin tener licencia. Gracias a esos informantes, apenas se necesita hacer labor investigativa. Las denuncias, anónimas o no, están llenas de datos y detalles precisos”, señala.

Y es que en Cuba chivatear es casi un deporte nacional. El escritor Eliseo Alberto, ya fallecido, relató sobre el tema en su libro Informe contra mí mismo.

En sociedades cerradas, lo primero que hace el régimen es diseñar un eficiente aparato de información basado en las delaciones. En la desparecida Unión Soviética, se recuerda el caso del pionero que delató a sus padres por criticar a Stalin. En Alemania del Este, los soplos llegaron a formar parte de la cultura.

Desde que en enero de 1959, Fidel Castro se hizo con el poder tras derrocar a Fulgencio Batista, hilvanó una tupida red de chivatos a todos los niveles.

El 28 de septiembre de 1960, bajo el estruendo de varios petardos, en un discurso desde el balcón central del otrora Palacio Presidencial, Castro creó una organización de vigilancia a la que nombró Comités de Defensa de la Revolución. Supuestamente, la labor de los CDR era informar sobre los movimientos de ciudadanos catalogados de ‘contrarrevolucionarios’.

Esa faena la realizaban junto con la recogida de papel, envases de cartón o vidrio. Pero también delataban cualquier cosa que consideraran sospechosa en el vecindario. Si una familia comía carne de res o camarones con frecuencia, lo reportaban. O si se enteraban que alguien veía películas pornográficas. O la esposa de un miembro del partido o de las fuerzas armadas le era infiel.

Ya los CDR son una organización en estado de coma. Todavía forma parte del abultado aparato gubernamental. Pero hace rato sus miembros dejaron de delatar nimiedades. Ahora, entre sus funciones, están las de vigilar e informar los pasos de opositores o periodistas independientes que viven en su cuadra. 'Elevan' informes de los visitantes a las casas de los 'gusanos'. Si van en una moto o auto, anotan las matrículas. También si llevan jabas o paquetes.

En el mundillo de la chivatería hay de todo, como en botica. Los celadores más rigurosos registran hasta la basura, en busca de indicios demostrativos que el disidente tiene un nivel de vida por encima del promedio nacional.

Cuando los servicios especiales intentan desacreditar a un opositor, les gusta mostrar fotos, videos e informaciones de costumbres que no llaman la atención en ninguna sociedad civilizada, como tomar cerveza, comer pargo o langosta, tener un televisor de plasma o a cada rato montar en taxis por divisas.

Mientras los mandarines viven a todo trapo, en casas espectaculares, con más de un coche y yates de pesca, la autocracia verde olivo sigue utilizando la vieja práctica fidelista, de desacreditar a los disidentes por cenar en un restaurante de primera o recibir dinero del exterior a través de una transferencia bancaria.

En la primavera de 2003, las pruebas mostradas a los tribunales para sancionar con duras condenas a 75 opositores pacíficos, fueron hojas de papel, libros, radios y ordenadores portátiles.

Igualmente se sabe que una legión de soplones encubiertos se dedica a delatar a los disidentes y periodistas independientes, haciéndose pasar por uno de ellos. Cuando se abran los archivos del templete estatal de la policía política, como se abrieron los de la Stasi en Berlín, se sabrá la labor de zapa realizada por la Seguridad del Estado en su afán de colonizar y dividir a la disidencia.

Una nación donde para escalar en una profesión se acostumbra a pisotear y destruir personas con informes y chivatazos, es una sociedad enferma.

Algún día, en Cuba aterrizará la democracia. Edificar una economía eficiente, prospera y robusta no debe demorar. Pero recuperar ciertos valores éticos y humanos demorará. Quizás mucho tiempo.

Iván García Quintero

ivangquintero+yahoo.es

Nació en La Habana, el 15 de agosto de 1965. Hijo de la periodista Tania Quintero Antúnez y del abogado, ya fallecido, Rafael García Himely. Después de pasar el servicio militar, no concluyó la enseñanza preuniversitaria, dedicándose a los más variados oficios, desde ayudante en una imprenta y aprendiz de plomería, hasta asistente de programas en la Redacción de Programas Especiales de la Televisión Cubana. En 1995 logró su sueño de incorporarse a una profesión que no le era ajena, el periodismo. Ese año fue admitido en Cuba Press, agencia de periodismo independiente fundada por el poeta y escritor Raúl Rivero el 23 de septiembre de 1995. Su gran afición por los deportes le permitió crear la sección Minideportivas de Cuba Press, única en el incipiente periodismo independiente cubano. A su formación autodidacta contribuyeron los talleres de prensa impartidos por Raúl Rivero, y lecturas como El Libro de Estilo de El País; manuales de la agencia EFE; publicaciones del Programa Latinoamericano de Periodismo de la Universidad Internacional de la Florida y la revistas Veja y Newsweek en Español, entre otros. Cuatro años antes de comenzar a escribir como periodista independiente, en marzo de 1991, estuvo dos semanas detenido en Villa Marista, cuartel general del Departamento de Seguridad del Estado, acusado de "propaganda enemiga". No fue enjuiciado, pero a partir de ese año, por cualquier motivo era detenido, la última vez, el 22 de octubre de 2008, según relatara en Estado de sitio. Ha sido colaborador de Encuentro en la Red, la Revista Hispano Cubana y la web de la Sociedad Interamericana de Prensa. Fue miembro de la Sociedad de Periodismo Manuel Márquez Sterling, creada en 2001 y dirigida por Ricardo González Alfonso, condenado a 20 años de prisión en abril de 2003 y excarcelado y desterrado a España en julio de 2010. A partir del 28 de enero de 2009 empezó a escribir en Desde La Habana, su primer blog. Desde octubre de 2009 es colaborador del periódico El Mundo/América y desde febrero de 2011 también publica en Diario de Cuba. Tiene esposa y una hija, nacida el 3 de febrero de 2003.
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Comentarios
     
por:: zenaida De:: USA
febrero 05, 2013 15:22
es como u deporte nacional

por:: Panfilo De:: Miami Florida
febrero 05, 2013 15:32
Esa practica tambien existe aqui en el condado Miami-Dade, tienen un hotline para que usted llame y reporte cualquier actividad sospechosa, por supuesto las razones de estas llamadas son sospechas de cultivo hidroponicos de marihuana, trafico humano, violencia domestica, pandillas , fraude al medicare, robo de autos, clinicas dentales ilegales, el movil de estas llamadas nunca debe ser la envidia sino hacer mas seguras nuestras comunidades, la privacidad del individuo debe respetarse a toda costa.

por:: Mario Clavero De:: Raleigh,NC,USA
febrero 06, 2013 06:56
Senor Ivan, lo expuesto por ud es una realidad que averguenza, pero es el resultado de la malevola y enfermiza mente de Fidel Castro como protagoniista principal y no el unico, cuyo objetivo fue el de crear y entronizar el pensamiento cesariano de DIVIDE Y VENCERAS, ademas establecieron la envidia entre los esclavos, su objetivo, crear herramientas que por una parte establecieran la imposibilidad de comunicacion y de la libre expresion.

La chivateria en su ultima y arraigada modalidad, es la de la patente de corso para muchos delincuentes que por demas carecen de los mas elementales principios. Si eres chivato tienes via libre hasta que les convenga.

Todo tiene un fin, me preocupa ese fin, porque en Cuba existe mucho odio acumulado y un cambio a la democracia puede traer aparejado focos de violencia civil, y si nos consideramos personas pacificas y civilizadas, debemos pensar como solucionar lo que pueda ocurrir, para no empanar mas la imagen del cubano.