El autor de la balacera ocurrida en Tucson (Arizona, suroeste de EEUU) en 2011, en la que murieron seis personas y una congresista resultó gravemente herida, fue condenado este jueves a seis penas de cadena perpetua, una por cada víctima fatal, informaron medios locales.
Jared Loughner, de 24 años, se había declarado culpable en agosto para evitar ser condenado a muerte por disparar contra una muchedumbre el 8 de enero de 2011, en un acto político de la entonces congresista demócrata Gabrielle Giffords.
Así lo estipulaba el acuerdo al que habían llegado la oficina del fiscal y la defensa del joven, luego de que éste reconociera su culpabilidad en 19 de los 49 cargos que le imputaban y por los cuales habría debido responder si el juicio se hubiera llevado a cabo.
Giffords, quien aún se recupera de una herida de bala en la cabeza y renunció en enero de este año al Congreso, estaba sentada en la sala junto a su marido, el astronauta Mark Kelly, en la segunda fila del tribunal federal en Tucson.
Los padres de Loughner, Amy y Randy, en la primera fila, miraban al suelo cuando las víctimas y familiares de las víctimas tomaban la palabra, reportó el canal de noticias local KVOA, según el cual la madre parecía estar llorando.
Giffords no habló, pero su marido se dirigió a la corte diciendo que, para la excongresista, "cada día es una lucha continua para hacer cosas que antes hacía muy bien".
Víctimas y familiares de las víctimas dieron emotivos testimonios antes de que Loughner fuera sentenciado.
Seis personas murieron en el ataque en un centro comercial, incluyendo una niña de nueve años y un juez federal. Otras 13 resultaron heridas, entre ellas Giffords. Loughner fue arrestado en el lugar de los hechos.