En entrevista con la Voz de América, el legislador Díaz-Balart aseguró que aún cuando es muy lejana la posibilidad de que se levante el embargo a Cuba, ley que tiene el apoyo bipartidista, los negocios que algunos empresarios estadounidenses están haciendo en Cuba, tarde o temprano, acarrearán consecuencias. Según el representante, “no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de ello” y, según sus palabras, esas implicaciones “podrían tener carácter legal”.
Por su parte el Representante a la Cámara, David Rivera, advirtió a quienes actualmente sostienen negocios con el régimen castrista, que ellos “se van a convertir en el cabildero principal de la dictadura”.
Los legisladores aclararon, sin embargo, que no se refieren a toda la clase empresarial estadounidense, sino a unos cuantos. Y en ese sentido, hicieron un reconocimiento a la labor que cumplen los pequeños empresarios hispanos, aglutinados en la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, por su aporte en la generación de empleo a la atribulada economía del país.