Enlaces de accesibilidad

noticias

La porfía de la razón


En este texto no se especula ni se impone una versión. Se cuenta lo ocurrido, sin otra intención que fijar señales para próximos investigadores.

Es muy manida la vieja tesis de que no existe verdad histórica ni objetiva en tanto que toda historia es la visión de los vencedores, y por tanto, doctrinal.

Pero en este libro tal teoría se despedaza frente a la contundencia de lo fáctico. Las interpretaciones historiográficas puede que se vean matizadas por los intereses ideológicos, pero el hecho en sí, susceptible de toda interpretación, se mantiene incólume, y eso ocurre en este caso.

La Porfía de la Razón no busca explicar por qué Eduardo Chivás se pegó un tiro en un estudio de radio, sino dejar constancia de que Chivás intentó suicidarse, y peor, lo consiguió. No intenta explicar por qué el gobierno castrista demolió las estatuas erigidas a los presidentes republicanos en la calle G del Vedado, sino que las demolió.

Es un libro que apunta a los acontecimientos no a la imagen que se tiene de ellos. De ahí, a mi modo de ver, su importancia.

No compara la dictadura militar del general Fulgencio Batista y Saldívar con la dictadura totalitarista de Fidel Castro, expone los hechos que las caracterizan.

No sobrepone los intereses ideológicos que mueven el combate y la oposición de los luchadores contra una y otra sino que apunta a la necesidad de transformación social a que ambas condujeron.

En una compilación minuciosa y un cotejo cuidadoso de los diferentes momentos que marcan el devenir histórico de una época saturada por la resistencia y lucha contra dos dictaduras, La Porfía de la Razón, se empeña en poner en su lugar sucesos y personalidades que influyeron definitivamente sobre la actualidad que discurrimos hoy.

No va este libro a disquisiciones más o menos discutibles sino que se ciñe a las esencias probables del acontecer. Lo factual es el origen de lo narrado y analizado. No se impone una cronología caprichosa plagada de omisiones o adiciones dudosas. Datos precisos y personajes reales componen el friso documental que propone la historia narrada por Pedro Corzo.

La hipótesis de que una dictadura engendrada por la corrupción, el clientelismo político y la debilidad de las instituciones nacionales, dio origen a líderes de sentimiento populista que condujeron a otra dictadura más férrea y feroz, puede encontrar en este libro suficientes elementos que la confirmen, pero no es ese el fin por el que apuesta.

La razón última de La Porfía de la Razón es más bien ubicar en tiempo y espacio aquellos hechos que tras la neblinosa cortina de las múltiples interpretaciones pudieran marcar un derrotero equívoco para el porvenir, es despojar de intoxicaciones peligrosas las gestas verdaderas, sin que un método u otro -violento o pacífico- se sobreponga o privilegie.

En su línea expositiva, La Porfía de la Razón abarca más de cincuenta años de sucesos y propuestas que bordan el panorama nacional cubano con sus aciertos, errores, olvidos y desproporciones.

Y de esa maraña embravecida y revuelta, convulsa y sin matices, sin otro propósito que el de aportar sencillez y claridad al hecho en sí, saca el libro su valor como documento para futuros procesos epistémicos.

Como buen y paciente investigador, Pedro Corzo sabe que en historia nadie tiene la última palabra y por tanto se afana sólo en aportar un cúmulo de datos verificables que posibiliten una visión desprejuiciada del acontecer nacional que abarca la tropelosa época que va del 10 de marzo de 1952 hasta estos días.

Desfilan por el libro una multitud de líderes, tanto de confrontación bélica como de desafío pacífico, que sin ser evaluados categóricamente por el historiador, vertebran una realidad innegable, aunque susceptible de disímiles valoraciones. Y junto a esos líderes conviven sus acciones que, también pueden ser catalogadas de hazañas o crímenes, según el cristal del observador, pero que tampoco podrán ser excluidas.

Ese es, en mi opinión, el pilar más fuerte en que se sostiene La Porfía de la Razón: la razón de los hechos producidos por la necesidad histórica. Cualquier interpretación será posible en el futuro pero el acto del ser humano en una circunstancia determinada es intransferible e indeleble.

XS
SM
MD
LG