Enlaces de accesibilidad

Crónica del Medio Oriente: Sin Irán, el petróleo se encarece, hasta donde Arabia Saudita quiera


Alrededor del 90 por ciento de los ingresos de Arabia Saudita provienen del petróleo. Riyad quiere diversificar su economía.

Con las sanciones de EE.UU. habrá menos crudo iraní en el mercado, pero el reino de los Saud moderará el impacto abriendo más la llave.

El hecho de que Irán se verá afectado por las sanciones de Estados Unidos después de la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015 significará que habrá menos petróleo iraní en el mercado global y, por lo tanto, precios más altos para la energía líquida.

Es casi seguro que a Irán le resultará difícil vender su petróleo, fuente vital de divisas para el Estado, que afrontará una gran privación económica.

En cambio, las sanciones a Irán serán de doble beneficio para el Reino geográficamente cercano de Arabia Saudita.

En primer lugar, el joven líder de Arabia Saudita, Mohammed bin Salaman, está tratando incansablemente de diversificar la economía del país, alejándola de su larga dependencia del petróleo.

La pieza central de ese esfuerzo es la venta parcial de la petrolera estatal de la poderosa Aramco (Arabian-American-Company). Si esa venta se logra cristalizar, ello impulsará al resto de las reformas que bin Salaman se ha planteado.

Para que la oferta pública funcione sin problemas, se necesita un mercado petrolero sólido junto a un mercado de valores estable.El Estado actual de los mercados de valores mundiales es muy estable y, permitirá que los inversionistas puedan responder positivamente a la oferta. Ahí está la primera buena noticia para los sauditas.

La segunda buena noticia es que Arabia Saudita ha sido durante mucho tiempo el productor oscilante dentro del cartel petrolero, la OPEP; lo cual le ha permitido a la entidad garantizar, aumentando o reduciendo la producción saudita, que los precios no se muevan ni demasiado al alza ni demasiado a la baja. Junto con Rusia y otros socios aliados, la OPEP está en medio de una producción diseñada para frenar un exceso de oferta global y apuntalar los precios.

En respuesta a la decisión de la administración Trump sobre el acuerdo nuclear con Irán, Arabia Saudita ya se ha lanzado a compensar cualquier caída potencial en los niveles de producción como resultado de las inminentes sanciones. La agencia estatal de noticias SPA informó que el reino trabajaría con los principales productores y consumidores dentro y fuera de la OPEP para limitar el impacto, ante la perspectiva de una escasez de suministro.

En este caso, Riyad se propone producir más petróleo para que el déficit causado por las sanciones a Irán no dispare los precios del crudo tan altos como para que la demanda se reduzca. Así, producir más petróleo a un precio más alto dará al Reino los ingresos necesarios para su programa de diversificación.

La Aramco, por su parte está presionando a China, la cual busca no pagar por el petróleo en dólares. Pero una elevación de los precios del hidrocarburo obligaría a China a negociar el importe con petróleo de los EE. UU. para combatir el déficit comercial EE. UU.-China, sobre todo ahora que el diferencial entre el crudo europeo Brent y el estadounidense WTI (West Texas Intermediate) continúa ampliándose a más de $6 por barril a favor del último.

Arabia Saudita busca que Irán reduzca su producción a menos de 3 millones de barriles por día.

Con las sanciones, y su exclusión del sistema bancario mundial, nuevamente se priva a Teherán del dinero que ha venido sosteniendo su programa nuclear y amplificando su proyección militar en la zona.

XS
SM
MD
LG