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Se inscribe Chávez para las elecciones


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Desde 1999 Chávez conduce al país a toda velocidad hacia un estado socialista, obnubilado por el supuesto mar de la felicidad impuesto por Fidel Castro en Cuba.

Ni una prolongada huelga petrolera, ni un golpe de Estado, ni siquiera un cáncer han podido alejar del poder, hasta ahora, al mandatario venezolano Hugo Chávez, dice un reportaje de la agencia Reuters, a propósito de su inscripción hoy para la candidatura a la presidencia.

Desde 1999 Chávez conduce al país a toda velocidad hacia un estado socialista, obnubilado por el supuesto mar de la felicidad impuesto por Fidel Castro en Cuba.

El histriónico militar, de 57 años, capaz de dar discursos de horas para repetir infinitamente el mismo mensaje contra el capitalismo, busca una nueva victoria electoral que le permitiría extender su Gobierno a cerca de dos décadas.

Pese a la inscripción formal de su candidatura este lunes, la falta de información sobre su estado de salud mantendrá las dudas sobre el futuro del país y no cederán las especulaciones sobre el destino del hombre que agudizó la polarización en el país caribeño al cercenar muchas de sus libertades.

Transpirado y con el rostro levemente hinchado, Chávez dio un extenso discurso en el que agradeció a Dios poder estar en la batalla electoral en "un año difícil", cita la agencia.

El militar retirado llegó al Consejo Nacional Electoral sobre un camión que salió desde el palacio presidencial de Miraflores, y en el trayecto saludó eufóricamente a los seguidores que gritaban su nombre.

El masivo acto, preparado por el Gobierno para una de sus primeras apariciones públicas tras dos meses de radioterapia en Cuba, es una pieza repetida en la historia política de Chávez, que está plagada de retornos fastuosos y reinvenciones.

En abril del 2002, tras días de furibundas protestas, sufrió un golpe de Estado y, dos días después, estaba nuevamente en el poder listo para dar comienzo a un proceso mucho más radical de cambios políticos hacia el socialismo.

En el 2007, sufrió una estrecha derrota en un referendo constitucional con el que buscaba una serie de enmiendas a la carta magna, entre ellas la eliminación de los límites a la reelección presidencial.

Muchos creyeron que era el principio del fin de su ciclo, pero poco después lanzó un nuevo referendo para poder ser reelegido sin límites, y salió victorioso.

Ahora enfrentará lo que promete ser una reñida elección frente al joven y carismático opositor Henrique Capriles, que representa a una coalición opositora y se muestra como un político enérgico que visita casa por casa a los venezolanos.

Chávez por otro lado cuenta con el aparato de propaganda oficial, una poderosa maquinaria que lo sigue día y noche, pero el cáncer limitaría su capacidad de hacer campaña de cuerpo presente, una poderosa arma política.

No obstante, los rumores e informes sobre el pronto fin de su vida se han desparramado por los medios de prensa, y aun en los círculos de poder político, diplomático y económico. Así, Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, declaró este fin de semana que los días de Hugo Chávez están contados y que si sus subsidios a Cuba y Nicaragua son eliminados, esos regimenes entrarán en problema.

Las explosivas declaraciones de Robert Zoellick fueron hechas ante el Inter-American Dialogo, un centro de investigaciones de políticas radicado en Washington.

Por otro lado, Zoellick dijo que un cambio de gobierno en Venezuela podría impulsar a América Latina hacia una nueva era de estabilidad y progreso.

Por lo pronto, ni la proximidad de la muerte de Chávez, que indicarían numerosos informes confidenciales, parece ser suficiente para detener la ambición de poder del militar que, en febrero de 1992, saliera a la palestra pública mediante una sangrienta intentota de golpe de Estado contra el ya fallecido presidente constitucional de Venezuela, Carlos Andrés Pérez.

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