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La propaganda nazi del castrismo


Comprender de dónde surgen los resortes de la propaganda castrista nos permite descubrir los manejos disimulados del régimen, para de este modo descartarlos con efectividad y no convertirnos en los loros que necesitan para eternizarse en el poder.

Apropiarse de todos los medios de prensa e impulsar su imagen como líder máximo absoluto hacedor de bienes, con una inteligencia superior que nunca se equivoca, fueron las principales herramientas de Fidel Castro para expandir su mejor arma: la propaganda.

El aparato de propaganda del régimen consiguió una mayor efectividad para desplegar todo su potencial debido a la condición de isla de la nación cubana. Con la población geográficamente aislada del resto del mundo, cada día le fue más difícil a los ciudadanos tener rápidas referencias sociales o políticas de primera mano.

Si a eso sumamos la prohibición de escritores, libros, obras de arte, películas, revistas y cualquier tipo de material que el régimen consideraba "contrarrevolucionario" y la censura feroz a los intelectuales y periodistas locales, tenemos entonces que la castración a la libertad de expresión fue total y exitosa.

La población quedó inerme al bombardeo y propagación de las ideas totalitarias del nuevo régimen que le prestaba una singular importancia a la propaganda. El propio Castro en carta a Haydee Santamaría mucho antes de tomar el poder, el 18 de junio de 1954, escribió: "sin propaganda no hay movimiento de masas y sin movimiento de masas no hay revolución."

Pero ese fervor hacia los mecanismos de propaganda intensiva tiene un origen mucho más evidente y tenebroso de lo que quisiéramos creer. Si examinamos la historia hallaremos que el modelo del castrismo para la utilización de este sistema dominante, fue el método de Joseph Goebbels, el nefasto ministro de propaganda de Adolfo Hitler.

El hombre que decidió matar a sus seis hijos y luego suicidarse junto con su esposa, dijo en uno de sus discursos una definición muy similar a la enunciada por Fidel Castro.
"¿La propaganda? ¡Por supuesto! ¡Buena propaganda para una buena causa! Hacemos propaganda no en la remuneración de las fuerzas o los hombres en el fondo, sino más bien hacemos propaganda en favor de nuestras propias convicciones honestas. Nos anunciamos para nuestro propio ideal, y por lo tanto luchar por todos los medios para hacer propaganda buena para ganar el alma de nuestro pueblo."

Pero vean algunas similitudes del aparato de Goebbels con algunas instituciones castristas para que saquen sus propias conclusiones.

NAZIS: El departamento IV de los nazis ofrecía apoyo a la prensa. Proporcionaba información constante los periódicos nacionales y extranjeros, las agencias de noticias y los corresponsales. También incorporaba la Dienst Drahloser, agencia de noticias de la radio alemana que ofrecían todas las estaciones de Reich, en cuatro idiomas a través de la onda corta.

CASTRISMO: La Agencia Cubana de Noticias (ACN) brinda continuamente materiales periodísticos en diversos soportes, y difunde la actualidad noticiosa de Cuba y el mundo. También dispone de un Canal de Televisión, Señal ACN, dirigido especialmente a los médicos y demás cooperantes cubanos en Venezuela y otras naciones, además de multimedia, productos fotográficos y radiales, y sitios web en español, inglés, entre otros idiomas. También tiene un homólogo en Radio Habana Cuba que informa en varios idiomas el acontecer de la revolución cubana a todo el mundo. Durante la guerra fría transmitió propaganda de Viet Nam del Norte y Corea del Norte. En la década de los 60 dirigió emisiones a los afroamericanos que luchaban contra la segregación racial.

NAZIS: Departamento V (Ministerialrat doctor Seeger) Responsable de todas las cuestiones relativas al sistema de cine, la industria del cine y la tecnología de película.

CASTRISMO: ICAIC, Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, institución dedicada a la promoción de la industria cinematográfica que fue creada en 1959, a 83 días del comienzo de la revolución cubana.

NAZIS: Departamento VI (Ministerialrat Laubinger) se encarga de las amplias áreas de teatro, la música y las artes.

CASTRISMO: Ministerio de Cultura con los departamentos de artes escénicas y los dirigidos a la música y las artes plásticas.

Para mayor claridad sobre el propósito de esta estructura hitleriana dejo a su juicio la explicación de un manual nazi de la época.

"Esos departamentos, subordinados al ministro del Reich para la ilustración popular y la propaganda, eran llamados a trabajar en estrecha colaboración con la dirección nacional del Partido Socialista. De aquí vienen las nuevas consignas para el pueblo, que se formó en una unidad nueva."

¿No les parece semejante la expresión para el pueblo que se formó en una unidad nueva, a la reiterada consigna castrista la unidad del pueblo junto a la revolución y Fidel?

Sin embargo, hay más puntos comunes entre la propaganda de Goebbels y la de Castro. Por ejemplo el ministro del Tercer Reich recomendaba la simplificación del enemigo único, lo cual consistía en adoptar una única idea, un único símbolo para individualizar al adversario en un solo enemigo.

¿No les parece muy parecido eso a que todos 'los contrarrevolucionarios' son pagados por el imperio yanqui?

Goebbels manejó también el método de contagio, que consiste en reunir a diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los oponentes deben constituirse en suma individualizada. ¿Acaso no suena eso a 'gusanos', 'escoria', 'mercenarios', todos nombres descalificativos que emplea el castrismo para satanizar a sus rivales?

Otro principio nazi fue el de la transportación, que consistió en cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque, bajo el fundamento de "si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

¿No resulta eso muy parecido a las culpas achacadas al bloqueo criminal que no deja avanzar y a que la neuritis óptica fue una maniobra de la CIA? Ambos son argumentos dados por el gobierno cubano para disimular sus errores económicos y la falta de proteínas de la población.

Los principios de la exageración, la desfiguración y la vulgaridad, fueron otros ardides de la propaganda goebeliana. El primero convertía cualquier anécdota en amenaza grave, mientras que el segundo afirmaba: ""Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".

¿Estos dos recursos no son empleados a profundidad por el régimen castrista en todas sus campañas y consignas, como en el '80 cuando popularizaron ¡Qué se vaya la escoria!?

El principio de la orquestación fue otro de los puntos vitales de la técnica goebeliana, el cual indica:"La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas".

De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".

¿No suena eso a la vieja mentira castrista de que todos los que disienten o se oponen al Estado, son pagados por el imperio yanqui y quieren la destrucción de Cuba, con lo cual confunden a su favor los intereses patrios con su régimen?

Otro de los elementos de la mortal propaganda goebeliana fue el principio de la renovación, donde hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otro tema. Las respuestas del adversario nunca pueden contrarrestar el creciente nivel de acusaciones.

¿No suena eso también a las múltiples acusaciones del régimen cubano a su enemigo favorito, el imperialismo norteamericano, acerca de provocaciones y muchas veces acciones que son realizadas por sus propios agentes encubiertos en los Estados Unidos?

El principio de la verosimilitud fue otro gallo de pelea de la doctrina hitleriana, diseñado para construir argumentos a partir de fuentes diversas con el uso de los llamados globos o informaciones fragmentarias suministradas a la población.

Sin embargo de todas estas tesis la llamada 'silenciación nazi' tal parece redactada en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba: "Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también 'contraprogramando' con la ayuda de medios de comunicación afines".

Y del último principio nadie puede dudar que es uno de los argumentos castristas por excelencia y el favorito de sus reclamos: la tesis de la unanimidad, la cual se basa en convencer a toda la población que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

Comprender de dónde surgen los resortes de la propaganda castrista nos permite descubrir los manejos disimulados del régimen con su feroz y activa manipulación. De este modo, podremos descartarlos con efectividad y no convertirnos en los loros que necesitan para eternizarse en el poder.


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