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Revelan los beneficios de la grasa buena en el cuerpo


Cuerpo plastificado de un hombre que practica tai-chi que se muestra en la exposición "Las maravillas del cuerpo humano".

Se sabe que al nacer tenemos mucha grasa parda en el cuerpo -alrededor de los órganos centrales- para mantenernos calientes y ayudar a que nos adaptemos a la vida fuera del útero

¿Qué tejido produce más calor que cualquier otro órgano en el cuerpo? ¿Qué es lo que previene que un bebé muera congelado si se queda en el frío? La respuesta a ambas preguntas es la llamada grasa "buena": el tejido adiposo marrón.

Científicos descubrieron que este tipo de grasa ayuda a mantener el peso porque contribuye con la quema de calorías, a diferencia de la grasa blanca que se aferra a las caderas y expande las cinturas.

Por esa razón existe un creciente afán por obtener más información sobre el tejido adiposo pardo y cómo los humanos podrían usarlo para su beneficio.

Se sabe que al nacer tenemos mucha grasa parda en el cuerpo -alrededor de los órganos centrales- para mantenernos calientes y ayudar a que nos adaptemos a la vida fuera del útero.

A medida que crecemos, sin embargo, la cantidad de tejido adiposo marrón disminuye.
Investigadores de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, han estado usando tecnologías termodirigidas para determinar si la grasa parda todavía está presente en niños y adultos.

El profesor Michael Symonds y la doctora Helen Budge, de la Escuela Universitaria de Ciencias Clínicas, aseguran que su investigación, publicada en la Revista de Pediatría, muestra que la región del cuello de los niños sanos produce calor.

"Solo hay unos 50 gramos de grasa marrón en la región del cuello, que se enciende y apaga durante el día, ya que el cuerpo está expuesto a diferentes temperaturas, especialmente si se está comiendo o haciendo ejercicio", explica el profesor Symonds.

Sin embargo, esta capacidad se muestra mucho más poderosa en los niños pequeños que en los adolescentes y adultos.

Imágenes térmicas muestran la presencia de grasa marrón en el cuello de un bebé cuando su mano es sumergida en agua fría.

Para Symonds, el reto ahora es utilizar este conocimiento para averiguar qué factores podrían activar la grasa parda y por lo tanto prevenir el exceso de peso.

"Cuanto más sepamos sobre qué activa la grasa marrón, mejor. Puede tener un efecto inmediato que puede activarse a medida que envejece".

"Esto podría aportar nuevos conocimientos sobre el papel de este tejido adiposo en la manera de equilibrar la energía de los alimentos que comemos, con la que nuestro cuerpo utiliza".

La grasa no es tan simple como parece. Hay diferentes tipos y la de color marrón es mucho mejor que la blanca. Lo que aún no se ha podido controlar son las cantidades de cada tipo que hay en nuestro cuerpo ni cómo son utilizadas.

En el futuro, los investigadores de Nottingham estudiarán el impacto de la nutrición, el ejercicio, el medio ambiente y las intervenciones terapéuticas en la presencia del tejido adiposo marrón y en sus propiedades únicas para generar calor.
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