Un grupo de Damas de Blanco desmoralizó a las fuerzas represivas cubanas cuando llegaron a la iglesia de Las Mercedes y cumplieron su plan a pesar de las turbas y los recursos empleados por sus represores.
Un grupo de Damas de Blanco, burlando “el riguroso” cerco de la Seguridad del Estado, lograron llegar a tiempo este sábado para la misa en la Iglesia de Las Mercedes.
Mientras las turbas insultaban y agredían a las que acompañaban a Laura Pollán en la sede de la organización femenina, Berta Soler, otra de las más importantes líderes del grupo, se escabullía con doce mujeres más que se encontraban en otro lugar escogido con antelación.
Desde la misma iglesia de Las Mercedes, y con un teléfono prestado -el de ella había sido desconectado- Berta Soler explicó a Radio Martí cómo lograron evadir la vigilancia de los entrenados miembros de la policía política cubana.
Raudel Collazo Pedroso dijo que si bien disfrutó esta experiencia, más importante es el regreso a Cuba.