Las grandes potencias del grupo 5+1 e Irán concluyeron este miércoles dos días de negociaciones en Kazajistán sobre el polémico programa nuclear iraní, cerradas con algunos signos "positivos", y volverán a reunirse en marzo y abril.
La reunión del miércoles entre el Grupo 5+1 -los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) más Alemania- e Irán duró más de una hora.
El martes, la primera reunión entre los negociadores había durado una tres horas y había sido calificada de "útil" por fuentes occidentales y rusas. "Nos hemos puesto de acuerdo para mantener una reunión de expertos en Estambul el 18 de marzo que será seguida por una reunión entre los países del grupo 5+1 e Irán el 5 y 6 de abril en Almaty", en Kazajistán, declaró el negociador iraní Said Jalili, en conferencia de prensa, tras las dos jornadas de negociaciones.
Jalili calificó de "más realistas" y "más positivas" algunas de las últimas propuestas del grupo 5+1.
Por su lado el jefe de los negociadores para Rusia, el viceministro de Exteriores, Serguei Riabkov, aseguró que la reunión del miércoles también había sido "útil".
El Grupo 5+1 hizo una nueva propuesta a Irán que contemplaba "una reducción de ciertas sanciones sobre el comercio de oro, la industria petroquímica y bancos" a cambio de concesiones de Teherán. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea Catherine Ashton expresó el deseo de que Irán responda "positivamente" a las "propuestas" realizadas por las grandes potencias.
El negociador iraní reconoció que las grande potencias "han intentado acercar sus posiciones a las de Irán en algunos aspectos, lo cual consideramos positivo". Sin embargo reiteró que su país no cerrará la instalación de enriquecimiento de uranio de Fordo, escondida en la montaña y de difícil acceso. También repitió que Irán "tiene derecho" a "enriquecer uranio al 5% o al 20%". "Hacemos enriquecimiento según nuestras necesidades", aseguró.
La oferta del grupo 5+1, aunque contempla un alivio de sanciones, renueva la demanda hecha a Irán durante un encuentro en Bagdad a principios de 2012 de que "cese el enriquecimiento a 20%, cierre el sitio de Fordo y envíe el stock de uranio enriquecido a 20%" al extranjero.
El Grupo 5+1 teme que a medio plazo, gracias a sus reservas de uranio y la tecnología acumulada, Irán fabrique uranio enriquecido a 90%, lo que le permitiría fabricar la bomba atómica.
Irán por su parte afirma que enriquece el uranio solamente para un uso civil, hasta 5% para la producción de energía eléctrica y hasta 20% para alimentar su laboratorio de investigación médica.
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el programa nuclear iraní seis veces. Cuatro de esas condenas incluían sanciones.