jueves, abril 24, 2014, 4:46 am

Opiniones / Iván García

"Hace rato estamos tras sus pasos"

No soy un héroe. Ni un tipo especial. Tengo un montón de defectos. También tengo miedo. Pero hace tiempo que aposté por mi libertad individual.

Iván García
Iván García
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En días recientes, un vecino, preocupado, se me acercó para alertarme de una investigación de los servicios especiales sobre mi persona. “Hace rato estamos tras sus pasos”, le dijo el oficial al vecino. No es nada nuevo.

Según fuentes del barrio, la Contrainteligencia Militar (CIM) indaga desde hace tres años cualquier dato que les pueda ser útil en la confección de mi dossier o expediente. Les interesa particularmente mi vida privada. Y cómo o dónde obtengo información para mis artículos, notas y crónicas.

En agosto de 2010 me citaron a una unidad de tropas especiales de las Fuerzas Armadas para un interrogatorio de algo más de una hora. Y, entre otras amenazas, me dijeron que “en otros países por escribir un artículo no te citan, te matan”.

Soy un habanero que escribe su percepción de la realidad cubana, en particular de La Habana, provincia donde resido desde que en 1965 nací. Hay varias Cuba. Disímiles realidades. Sería muy pretencioso pensar que un simple reporte de un periodista libre pueda abarcar el complejo y rico panorama de toda la isla.

Están los que aplauden y votan temprano en elecciones que nada resuelven. Los que creen en el sistema. Los oportunistas que utilizan el carnet del partido como una escalera de caracol para escalar dentro de la superestructura del poder.

Por supuesto, también hay jineteras y jineteros. Travestis y homosexuales que se prostituyen. Maestros emergentes mediocres. Médicos apáticos que cada mañana llegan al consultorio motivados por los ‘pacientes especiales’ que les hacen regalos en dinero efectivo o en especie.

Personas que trabajan solo porque en sus puestos se puede robar, cualquier cosa. Desde un bombillo hasta un kilogramo de harina. En las calles de mi ciudad también hay drogas. Jóvenes sin futuro entre 15 y 30 año que utilizan los sicotrópicos y marihuana como un consuelo.

Igualmente, hay gente honesta. Cómo no, existen muchos ciudadanos honrados. Pero mi termómetro personal me indica que aumenta la cifra de cubanos desencantados por la pésima gestión económica y política del gobierno.

En cualquier conversación, en la calle, en tu barrio o dentro de un viejo taxi, escuchas a la gente quejándose en alta voz de los autócratas de verde olivo. Te confiesan sus deseos de emigrar. Y te dicen que están cansados de 54 años de un socialismo tropical, exótico e inconcluso, que no satisface sus expectativas.

Cuba duele o reconforta. Depende del lado que usted lo mire. Particularmente no creo que una salud pública, educación gratuita y acceso a la cultura justifiquen la falta de democracia.

En numerosos aspectos de la vida social, hace tiempo que Cuba dejó de ser diferente a otras naciones pobres del Tercer Mundo. Todavía no hay crimen organizado ni batallones de mendigos por las calles.

Pero existen formidables carteles y clanes de burócratas corruptos que tras bambalinas manejan la oferta y demanda de la economía nacional. No pocos se han hecho ricos. Muy ricos, lucrando con la escasez.

Son como un frontón. Es el enemigo real que debe enfrentar el General Raúl Castro en su batida contra la corrupción. Razia que curiosamente no llega a los estamentos elevados del poder.

Los jefes de jefes dentro del aparato estatal siguen haciendo caja y llenando de ceros sus cuentas personales. Están pensando en el futuro. Taimados, abriendo una ventana a los negocios que podrían llegar desde el norte.

No creo que la disidencia política y los periodistas independiente seamos un problema grave para el régimen. No somos muchos. Y estamos divididos. Entre el acoso, la cárcel y el miedo, la oposición cubana no ha podido vertebrar un discurso que llegue al cubano de a pie.

No tenemos publicaciones ni disponemos de horas de radio o televisión donde podamos exponer nuestros puntos de vista. No tenemos un líder sólido capaz de aunar voluntades. Estamos esperando por figuras como Henrique Capriles.

En una autocracia es difícil que germinen o brillen personas que disientan. Ser opositor en Cuba parece cosa de locos o aventureros. No lo es. Simplemente un puñado de cubanos con talante demócrata, que desean que las reglas de juego en su Patria se encausen por la vía de las libertades, el respeto y la tolerancia.

Y que el Estado deje de manejar como un teatro de guiñol los poderes fundamentales. No soy de derecha ni de izquierda. Hace rato que claudiqué a la simple dicotomía política.

Es el gobierno cubano el que está ubicado a la derecha del espectro político. El más conservador. El más contrarrevolucionario. El auténtico freno antidemocrático.

No soy un héroe. Ni un tipo especial. Tengo un montón de defectos. También tengo miedo. Pero hace tiempo que aposté por mi libertad individual.

Eso me hace sentir diferente. Cada mañana, cuando me afeito ante el espejo, me siento bien conmigo mismo. No tengo que simular. Ni vivir una doble vida.

Desde La Habana, redacto y firmo con mi nombre las notas que recogen mi apreciación sobre situaciones que ahora mismo ocurre en Cuba. Escribo de los perdedores. De los marginales. No los invento. Ellos existen.

Intento retratar las vidas precarias de aquéllos que sus testimonios no aparecen en la complaciente prensa estatal. Aunque no siempre lo logre. Les envió un mensaje de vuelta a los tipos duros de la contrainteligencia militar. Seguiré escribiendo.

Publicado en Diario Las Américas el 18 de febrero del 2013

Iván García Quintero

ivangquintero+yahoo.es

Nació en La Habana, el 15 de agosto de 1965. Hijo de la periodista Tania Quintero Antúnez y del abogado, ya fallecido, Rafael García Himely. Después de pasar el servicio militar, no concluyó la enseñanza preuniversitaria, dedicándose a los más variados oficios, desde ayudante en una imprenta y aprendiz de plomería, hasta asistente de programas en la Redacción de Programas Especiales de la Televisión Cubana. En 1995 logró su sueño de incorporarse a una profesión que no le era ajena, el periodismo. Ese año fue admitido en Cuba Press, agencia de periodismo independiente fundada por el poeta y escritor Raúl Rivero el 23 de septiembre de 1995. Su gran afición por los deportes le permitió crear la sección Minideportivas de Cuba Press, única en el incipiente periodismo independiente cubano. A su formación autodidacta contribuyeron los talleres de prensa impartidos por Raúl Rivero, y lecturas como El Libro de Estilo de El País; manuales de la agencia EFE; publicaciones del Programa Latinoamericano de Periodismo de la Universidad Internacional de la Florida y la revistas Veja y Newsweek en Español, entre otros. Cuatro años antes de comenzar a escribir como periodista independiente, en marzo de 1991, estuvo dos semanas detenido en Villa Marista, cuartel general del Departamento de Seguridad del Estado, acusado de "propaganda enemiga". No fue enjuiciado, pero a partir de ese año, por cualquier motivo era detenido, la última vez, el 22 de octubre de 2008, según relatara en Estado de sitio. Ha sido colaborador de Encuentro en la Red, la Revista Hispano Cubana y la web de la Sociedad Interamericana de Prensa. Fue miembro de la Sociedad de Periodismo Manuel Márquez Sterling, creada en 2001 y dirigida por Ricardo González Alfonso, condenado a 20 años de prisión en abril de 2003 y excarcelado y desterrado a España en julio de 2010. A partir del 28 de enero de 2009 empezó a escribir en Desde La Habana, su primer blog. Desde octubre de 2009 es colaborador del periódico El Mundo/América y desde febrero de 2011 también publica en Diario de Cuba. Tiene esposa y una hija, nacida el 3 de febrero de 2003.
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Comentarios
     
por:: Nicolas De:: Argentina
febrero 19, 2013 00:12
Por qué al fondo del sitio dice "Partners" y están la oficina de asuntos extranjeros y cubanos del gobierno de los EEUU?
Se puede opinar libremente con semejante espada pendiente de sus cuellos?

por:: Armando Cires De:: USA
febrero 19, 2013 14:52
Te felicito hermano. Asi mismo pensaba y pienso desde que sali de Cuba en 1994 durante el exodo masivo de aquellos dias. Solo que no aguantaba mas y se me dio la oportunidad de apoyar a un grupo de personas que habian preparado un viaje por mar hacia Mexico por el Cabo de San Antonio en Pinar del Rio y necesitaban un medico para la travesia.
Lamentablemente no tuve la valentia de quedarme para colaborar con lo que ustedes hacen, que se, lo dificil que es.
En una parte de tu escrito se puede leer lo siguiente:

"No creo que la disidencia política y los periodistas independiente seamos un problema grave para el régimen. No somos muchos. Y estamos divididos. Entre el acoso, la cárcel y el miedo, la oposición cubana no ha podido vertebrar un discurso que llegue al cubano de a pie".

"No tenemos publicaciones ni disponemos de horas de radio o televisión donde podamos exponer nuestros puntos de vista. No tenemos un líder sólido capaz de aunar voluntades. Estamos esperando por figuras como Henrique Capriles"

Ahora bien si ese es a mi juicio tambien el principal problema de la disidencia en Cuba, Cual es la solucion?.Quisiera saber tu punto de vista en referencia a Las Damas de Blanco Laura Pollan, El estado Sats de Rodiles, El Movimiento Cristiano Liberacion y que decir de Yoani reconocida a nivel internacional, Martha Beatriz Roque, Cuesta Morua etc etc etc.........o sea hay tela por donde cortar, lo que se necesita es la voluntad politica del consenso porque todos pensamos diferente en cuanto a los medios para obtener un fin que realmente es la desaparicion de la dictadura. Entonces repito, Cual es la solucion desde tu punto de vista?. Saludos, felicidades y gracias por tu aporte a la causa de nuestra patria.

doctorcires@aol.com