miércoles, junio 19, 2013, 2:36 pm

Cuba

Yoani: "Le creímos a Granma que el juicio era oral y público. Pero ya saben, Granma miente"

El diario oficial anunció que el juicio a Angel Carromero sería público. Pero Yoani Sánchez fue impedida de llegar y arrestada por 30 horas. Aquí, su relato en "El País" y lo que dijo a Radio Martí.

La bloguera explicó a Radio Martí que en un forcejeo con las policías sufrió golpes en la cabeza y perdió un diente.
La bloguera explicó a Radio Martí que en un forcejeo con las policías sufrió golpes en la cabeza y perdió un diente.
Tamaño del texto - +
martinoticias.com
"Le habíamos creído al periódico Granma cuando publicó que el juicio era oral y público. Pero ya saben, Granma miente", señala Yoani Sánchez al contar en el diario madrileño “EL País” su experiencia de 30 horas de arresto desde que ella, su esposo el periodista Reynaldo Escobar, y el bloguero Agustín López fueron detenidos mientras se dirigían a Bayamo para cubrir el juicio al español Ángel Carromero.

La colaboradora de "El País”, arrestada el jueves y liberada el viernes, considera que al arrestarla le estaban permitiendo "vivir en la piel de Ángel Carromero cómo se estructura la presión alrededor de un detenido. Saber en carne propia los intríngulis de un Departamento de Instrucción del Ministerio del Interior"
.

En la conversación con Radio Martí que puede escuchar más abajo, Yoani reveló un detalle que no está en su crónica para "El País": cómo sufrió golpes en la cabeza y perdió un diente mientras se resistía a que la desnudaran.

Intentaron desnudarme. Me resistí y lo pagué

Yoani Sánchez
 
06-10-2012
 
Me quisieron impedir llegar al juicio a Ángel Carromero. Alrededor de las cinco de la tarde del 4 de octubre, un amplio operativo a las afueras de la ciudad de Bayamo detuvo el auto en que viajábamos mi esposo y yo, junto a un amigo. "Ustedes quieren boicotear al tribunal", nos dijo un hombre vestido completamente de verdeolivo, para inmediatamente proceder a detenernos.

El operativo tenía las dimensiones de un arresto hecho contra una banda de narcotraficantes o de la captura de un prolijo asesino en serie. Pero en lugar de tan amenazantes personas, solo había tres individuos que deseaban participar de oyentes en un proceso judicial, asomarse al interior de la sala de un tribunal. Le habíamos creído al periódico Granma cuando publicó que el juicio era oral y público. Pero ya saben, Granma miente.
 
No obstante, al arrestarme, en realidad me estaban regalando experimentar periodísticamente el otro lado de la historia. Vivir en la piel de Ángel Carromero cómo se estructura la presión alrededor de un detenido. Saber en carne propia los intríngulis de un Departamento de Instrucción del Ministerio del Interior.

Lo primero fueron tres mujeres uniformadas que me rodearon y me quitaron el móvil. Hasta allí era una situación confusa, agresiva, pero todavía no tenía visos de violencia. Después, esas mismas fornidas señoras me introdujeron en un cuarto e intentaron desnudarme. Pero hay una porción de uno mismo que nadie puede arrancarnos. No sé, quizás la última hoja de parra a la que nos aferramos cuando se vive bajo un sistema que lo sabe todo sobre nuestras vidas. En un mal y contradictorio verso quedaría como "podrás tener mi alma mi cuerpo no". Así que me resistí y pagué las consecuencias.

Yoani narra su detención y cómo perdió un diente a manos de las policías
Loading
12:00:00 / -:--:--

Después de ese momento de máxima tensión le llega el turno al policía "bueno". Alguien que se me presenta diciendo que lleva el mismo apellido que yo -como si eso sirviera de algo- y que le gusta dialogar. Pero la trampa es tan conocida, se ha repetido tanto, que no caigo. Me imagino de inmediato a Carromero sometido a la misma tensión de amenaza y buen talante difícil de sobrellevar algo así por largo tiempo. En mi caso, recuerdo haber tomado aliento y después de una larga diatriba contra la ilegalidad de mi arresto, me quedé repitiendo por más de tres horas una sola frase: "Exijo que me dejen hacer una llamada telefónica, es mi derecho".

Necesitaba una certeza y la reiteración me la daba. El estribillo me hacía sentirme fuerte frente a personas que han estudiado en la academia los diversos métodos para ablandar la voluntad humana. Una obsesión era todo lo que me urgía para enfrentarlos. Y me obsesioné.
 
Por un rato parecía que había sido en vano mi insistente cantaleta, pero después de la una de la madrugada me permitieron hacer la llamada. Unas pocas frases con mi padre, a través de una línea evidentemente pinchada y ya todo quedaba dicho. Podía entonces entrar en la otra etapa de mi resistencia. La llamé hibernación, porque cuando se nombra algo es como sistematizarlo, creérselo.

Me negué a comer, a beber cualquier líquido; me negué al examen médico de varios doctores que trajeron a revisarme. Me negué a colaborar con mis captores y se los dije. No podía despegar de mi mente el desvalimiento de Carromero en más de dos meses lidiando con aquellos lobos que alternaban con el papel de oveja.
 
Una buena parte del tiempo toda mi actividad la filmaba una cámara que un sudoroso paparazzi manejaba. No sé si algún día pondrán alguna de esas tomas en la televisión oficial, pero organicé mis ideas y mi voz para que no pudieran ser transmitidas menoscabando mis convicciones. O les mantienen el audio original con mi demanda, o tienen que repetir la chapuza de sobreponerle la voz de un locutor. Traté de hacerles lo más difícil posible la edición posterior de aquel material.
 
Solo hice un pedido en 30 horas de detención: necesito ir al baño. Yo estaría preparada para llevar la batalla hasta el final, pero mi vejiga no. Después me llevaron a un calabozo-suite. Había pasado horas en otro que tenía una rara mezcla de barrotes y cortinas, con un terrible calor. Así que llegar al salón más amplio, con televisor y varias sillas, que desembocaba en una habitación con una cama realmente apetecible, fue un golpe muy bajo. Solo de mirar el estampado de las cortinas, tuve el presentimiento de que era el mismo lugar donde habían hecho la primera grabación que circuló en Internet de las declaraciones de Ángel Carromero.
 
Aquello no era una habitación, era un set. Lo supe de inmediato. Así que me negué a acostarme sobre la sobrecama recién tendida y a poner mi cabeza sobre las tentadoras almohadas. Me fui a una silla en un rincón y me acurruqué. Dos mujeres vestidas de militar me vigilaban todo el tiempo.

Yo estaba viviendo el déja vu de otro, el recuerdo del escenario en el que transcurrieron los primeros días de detención para Carromero. Ya lo sabía y era duro. Una dureza que no estaba en el golpe o en la tortura, sino en la convicción de que no se podía confiar en nada de lo que ocurría dentro de esas paredes. El agua podía no ser agua, la cama más bien parecía una trampa y el doctor solícito estaba más cerca del soplón que del galeno.

Lo único que quedaba era sumergirse en los abismos del yo, cerrar las compuertas con el afuera y eso hice. La fase hibernación derivó en un letargo auto provocado. Ya no pronuncié una palabra más.
 
Para cuando me dijeron que me iban a trasladar hacia La Habana, me costó despegar los párpados y mi lengua parecía salirse de la boca por los efectos de la prolongada sed. Sin embargo, yo sentía que los había vencido.

En un último gesto, uno de mis captores tendió su mano para ayudarme a subir al microbús donde también estaba mi esposo. No acepto cortesía de represores, lo fulminé. Y volví a tener un último pensamiento para el joven español que vio torcerse su vida aquel 22 de julio, que tuvo que bregar entre todos aquellos engaños.
 
Al llegar a casa supe de los otros detenidos y de que la propia familia de Oswaldo Payá no pudo entrar a la sala penal. También del pedido de siete años hecho por el fiscal contra Ángel Carromero y de la condición de concluso para sentencia en que quedó el juicio de este viernes.

Lo mío era solo un tropezón, el gran drama sigue siendo la muerte de dos hombres y el encierro de otro.
Este foro se ha cerrado
Orden de los comentarios
Comentarios
     
por:: Maurilio perez De:: Miami FL USA
octubre 06, 2012 11:49
Ahora mas que nunca en nuestra patria, se hace realidad la frase de nuestro apóstol de que, cuando hay muchos hombres sinvergüenza y sin decoro en nuestro pueblo, hay hombres y mujeres que llevan en si la vergüenza y el decoro de todo un pueblo. Esos hombres y mujeres son los que se revelan con fuerza tremenda para devolver a la patria la dignidad y el decoro.
¡ Gloria eterna a esos héroes y mártires que están luchando por romper las cadenas que tienen atada a nuestra querida patria. !

por:: Otto Cardella De:: Tampa, FL
octubre 06, 2012 11:49
Es un Honor para todos los cubanos, la Valentia y el coraje de Yoani, cuanto lamentamos que otros cubanos se presten a servir de verdugos. Algun dia Dios premiara a los que aman la Justicia, y los que hoy oprimen a Cuba recibiran su merecido castigo.

por:: InocencioS. Santillan C. De:: Huaraz Peru
octubre 06, 2012 12:26
Nosotros los anticomunistas llebamus un sufrimiento de 40 años aca en Peru y lo que YoanaSanches habla es casi similar, con la dierencia que lo hacen enuna forma disimulada, nos siguen los pasos, nuestras comunicaciones son controladasy espiadas, en estos momentos los esto viendo en el canal 20 Marti noticias, el revoltillo y todos los programas, tambien estoy seguro que algun dia seran juzgados todos esos elementos rojos perversos que hasta hoy se enseñorean en la isla.un abraso hermanos.

por:: LUIS De:: CAYO HUESO
octubre 06, 2012 14:14
EL JUICIO QUE SE LLEVO A CABO EN BAYAMO,SOLO FUE UN CIRCO PARA ENTRETENER AL PUEBLO,Y ESTA ACUSACION DE CARROMERO ES PARA DESVIAR LA ATENCION SOBRE LA MUERTE DE PAYA,Y CEPERO,EL VERDADERO JUICIO SE LLEVO A CABO ALLA EN EL REPARTO SIBONEY EN LA ZONA DE PUNTO CERO,EL ABOGADO DE CARROMERO FUE RAUL CASTRO,EL FISCAL RAMIRO VALDES,Y EL JUEZ FIDEL CASTRO,ALLI SE ACORDO LA SENTENCIA,Y ALLI SE ACORDO TODO EL MONTAGE SOBRE ESTE VIRTUAL JUICIO,LE PIDO A LAS GENTE QUE DEJEN DE SER TAN INGENUOS,Y ACABEN DE ENTENDER QUE TODO EN CUBA ES PURO EMBUSTE,AHORA SEGURAMENTE A CARROMERO LO ENVIAN DE REGRESO A ESPANA,Y TERMINA UNA OBRA MAS DE TEATRO DE ESTOS DELINCUENTES.DESPIERTEN QUE SE LE VA EL AVION!!

por:: Raymond Murdock De:: Washington DC
octubre 06, 2012 18:37
Espero que estas declaraciones públicas sean tenidas como pruebas de un hecho más que aberrante inaudito. Hay formas de procedimientos y hay avasallamientos el vejamen y la perdida de ese vinculo primordial de la coherencia. Hemos transitado a través de la historia todo tipo de situaciones y vivencias crueles donde la mas mínima invocación de un derecho. Se recibe la violencia como método para doblegar voluntades. Algo para tener en cuenta cuando la retórica del discurso no va más allá de la palabra. Conciliadora y cómplice de los autoritarismos y los crímenes de lesa humanidad. Esos que cualquier sociedad civilizaba repudia; pero es necesario que sean llevados a juicio con las garantías que a otros se les prohíbe y ser condenados para hacer justicia . Esa tan necesaria y que lamentablemente no se aplica por despotismo, hipocresía, complicidad, etc. Y que los Organismos Internacionales tienen no solo que condenar desde la teoría complaciente; sino actuar de oficio iniciando con la documentación pertinente el debido proceso jurídico sin tiempo de prescripción punibles de sanción y será Justicia.- Raymond Murdock-Periodista Independiente .

por:: Leonardo Cervera De:: Tampa Florida
octubre 06, 2012 18:46
!Que clase de valor,me imagino a esos tiranos enfrentarse a una mujer aparentemente debil;Pero se encontraron con una jigante
ellos se habran dado cuenta que la razon,la justicia, puede mas que la fuerza. En este caso los debiles son ellos .Que Dios te bendiga Yoani Sanchez

por:: jose acosta De:: USA
octubre 06, 2012 19:39
!!!!Caramba Yoani....lamento tu mal momento y perdida.!!!!..pero...¿todavia tu le crees a Tia Tata?....Dr Jose Acosta

Lo último en TV Martí

Loading
12:00:00 / -:--:--

El ojo de la risa