Pioneros cubanos
Sandy ha sido un parteaguas. El huracán más impensado, el que ha puesto nuevas cartas sobre la mesa en el angosto panorama de la isla.
De repente la calle que me vio nacer se tornó una especie de arteria privilegiada para la cual el Estado asignaba nuevos postes de tendido eléctrico, latas de pintura decorativa y pintura para las señalizaciones de tránsito.
Me pregunto qué pasará por la mente del puñado de ancianos todopoderosos que conforman hoy la cúpula que manda en mi país, cuando solo falta un respiro para que el futuro de Venezuela se decida en las urnas.
Así que allá me fui, al atardecer de aquel 25 de noviembre de 2010, a la parroquia de San Juan Bosco en mi Bayamo natal, dócil ante una deuda que no contraje, y que por mi agnosticismo confeso no tenía demasiado interés en saldar.
La sobriedad y el pensamiento lógico son las mejores armas con que ciudadanos sedientos de libertad pueden enfrentar a un aparato cuyas mentiras son cada día más débiles.
la petición ciudadana de Ignacio Estrada y Wendy Guerra ya engrosa polvo en este segundo en alguna gaveta de la Asamblea Nacional.
A veces pienso que soñamos, todos. No puede pasarnos tanto. No nos merecemos tanto. Ningún pueblo sostiene un hipnotismo sin final.
Dos hechos han ensombrecido el glamour de la Eurocopa, tercer certamen deportivo más importante del planeta luego de las Olimpiadas y del Mundial de Fútbol. Dos hechos distintos en sus víctimas, idénticos en su naturaleza retorcida y vergonzante.
¿Por qué “El Dictador” es una de esas raras películas que en estos tiempos todos deberían intentar ver?
Pobre país que necesita mancillar la moral de sus hijos para retenerlos en casa. Que necesita humillarlos, restarles valor, colgarles encima el San Benito de tránsfugas potenciales, porque no se puede confiar en las intenciones de un bañista con cara de inocencia.
Para grupos vinculados al narcotráfico y el contrabando de personas en México, el secuestro e incluso el asesinato de cubanos que viajan rumbo a la frontera con Estados Unidos se ha vuelto una jugosa práctica.
Se trata de leyes que simulan haber sido escritas con zumo de limón: a simple vista son imposibles de leer. Nadie puede afirmar que las haya constatado jamás. Tal vez porque para hacerlo, sea preciso aplicarles calor.
La historia de unos médicos que de repente perdieron toda autonomía y mutaron hacia propiedad estatal, debería generar sobresalto, un poco de desvelo, en aquellos cubanos que todavía pueden viajar sin los 5 años de purgatorio.
José Ramón Machado Ventura reserva mujeres en cada provincia a donde va. Nunca menos de dos. La práctica es tan conocida entre sus subordinados que en su agenda de visitas oficiales, fotos en panaderías y parques e inauguraciones de mercados agrícolas, siempre deben quedar algunas horas vacantes para el placer sexual del anciano Vicepresidente.
"Yo quiero que quienes exploren el petróleo en Cuba sean compañías reputadas, conocidas, que lleven años en esto" - Joe García.
Más que un gesto de esperanza para los familiares de Alan Gross, el viaje de René González es un símbolo de respeto hacia las bases de la democracia.
Ni por asomo Yoani Sánchez recibirá del Centro de Prensa Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores una credencial que le permita ejercer su nueva labor con todas las prerrogativas y facilidades que ello implicaría.
Prefería hacerme la vista gorda ante esta realidad: el oscarizado Sean Penn, el mismo que me deslumbró en Mystic River, Milk, y la tierna I´m Sam, flirtea pública e impúdicamente con el comandante venezolano y con el vejestorio cubano.
El emblemático trovador cubano ofrecerá un concierto único el próximo 31 de Marzo en el Miami Dade County Auditorium.
Si a los exiliados de Myanmar, ciudadanos democráticos a quienes una feroz junta militar les obligó a huir de sus tierras durante décadas, les hubieran contado años atrás que en el 2012 serían poco menos que extraños para la situación concreta de su país, con toda seguridad no lo habrían creído.
“El mismo Festival de Venecia que rechazó mi documental, aceptó sin problemas el de Gianni Minná, que es una loa a la Cuba Castro-fascista”.
Basta con mirar el panorama que ofrece la Isla hoy para entender a qué se avienen nueve horas de comparecencia pública de Castro tras meses de silencio.
Guerrillero del Tiempo, ha titulado este libro Katiuska Blanco, la diligente escribana destinada a teclear estas casi mil páginas de ficción separadas en dos volúmenes.
Me pregunto dónde habrán asimilado estas nociones políticas los últimos mandatarios cariocas, en qué escuela, bajo cuáles tendencias que potencian en extremo la competitividad interna y los impulsos a la producción, respetan las reglas del juego democrático...
La vivienda en la Isla no es un factor social: es un fenómeno. Posee connotaciones que rebasan lo normal.
La gravedad de Wilmar Villar Mendoza ha dado un manotazo brutal a la mesa donde ambas partes disponían sus cartas: de un lado la Iglesia Católica, con su guía absoluto pisando tierras cubanas, y el Gobierno Cubano representado por ese mal alter-ego de Fidel Castro que es su hermano menor.
Algunos datos hábilmente escamoteados a la Historia de Cuba contada en las escuelas. Los colores suprimidos a un pasado que era conveniente olvidar.
El entusiasmo romántico que se respira en ciertos círculos fuera de Cuba, ese feeling de epopeya constante, de un pueblo en pie de lucha contra sus opresores; esa perspectiva de sociedad que ha cerrado filas de una vez en busca de sus derechos, es una perspectiva hermosa, pero falsa.
Si la intención es montar un lobby solapado, fingiendo rigidez en público y en la sombra hablando candorosamente con el enemigo, ¿por qué tanta golpiza, tanta detención, tanto palabrerío encendido contra las voces discordantes?
Un solo cubano con acceso a la red, de forma clandestina o legal -en su centro de trabajo, por ejemplo- es un distribuidor en potencia.
Hugo Chávez ha conseguido erigirse arlequín oficial de todo cónclave al que asiste. Baste recordar la Cumbre Iberoamericana de 2007, donde fuera conminado a callarse por un rey Juan Carlos I a quien le pudo demasiado la incontinencia verbal del gobernante.
Ahora que Eliécer Ávila, un joven de 25 años de origen campesino, sin premios internacionales que molesten ni familiares en el extranjero que mitiguen su desempleo, ha vuelto a ser noticia, Raúl Castro, si le interesara, podría dar muestras de una atención ejemplarizante, y de que cuando habla, habla en serio.
Si los premios demuestran su rigor por el nombre de quienes lo merecen, el “Roger Caillois” no será un trofeo más en sus vitrinas: escritores como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, José Donoso y Adolfo Bioy Casares han puesto la parada bien alta, no solo para Leonardo Padura, primer cubano en recibirlo, sino para cualquier soñador de ficciones.
El director de la serie de cortometrajes protagonizados por Nicanor O´Donnell (Luis Alberto García), de repente se descubre protagonista de uno de esos alucinantes absurdos que pueblan sus cortos.
Hace poco más de una década, uno de los míos con gran visión empresarial se convirtió en pionero de un negocio particular: la renta para extranjeros.
Quiero pensar que las mujeres cubanas, las que viven en la Isla al menos, no se enterarán de lo que dice a sus espaldas otra mujer como ellas, pero con el salvoconducto de dos apellidos semi divinos en el Olimpo insular.
Ni siquiera en un terreno cuasi sagrado como el de la salud, donde los profesionales juran bajo palabra hipocrática defender la vida de sus pacientes a toda costa; los cubanos que se oponen al gobierno se pueden sentir seguros.
El escritor está acusado hoy de violación, robo, e intento de asesinato a su ex esposa, cargos que en total ascienden a más de 50 años de privación de libertad.
El director de “Soy la otra Cuba” se dejó crecer la barba y se fue a la Sierra Maestra. Jugó béisbol con jóvenes alegres, tomó fotos a familias de intrincados parajes montañosos. Comió junto a ellos. Conversó con ex combatientes.