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Juzgan a militares y civiles por vuelos de la muerte en Argentina


Jorge Videla, jefe de la junta militar argentina durante la dictadura, asiste al juicio que se le seguía por crímenes de lesa humanidad.

Jorge Videla, jefe de la junta militar argentina durante la dictadura, asiste al juicio que se le seguía por crímenes de lesa humanidad.

"Este fue, es y será el mayor juicio por delitos de lesa humanidad: hay 68 acusados por unos 800 casos y se estima que habrá unos 900 testigos"

Un total de 66 militares y dos civiles comenzaron a ser juzgados este miércoles en Argentina por los llamados vuelos de la muerte, en los que prisioneros políticos eran arrojados vivos al mar o al río, entre otros crímenes de lesa humanidad en la dictadura (1976/83).

El proceso ventila 789 hechos y es el mayor desde 2003, además de ser el segundo juicio por violaciones a los derechos humanos cometidas en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el más emblemático centro de exterminio del régimen.

El juicio se inició en una colmada sala de audiencias de los tribunales de Buenos Aires, en tanto que afuera activistas humanitarios reclamaban "justicia" en las leyendas de sus cartelones, constató la AFP.

"Este fue, es y será el mayor juicio por delitos de lesa humanidad: hay 68 acusados por unos 800 casos y se estima que habrá unos 900 testigos", dijo a la AFP el abogado Rodolfo Yanzón.

Por primera vez están sentados en el banquillo de los acusados ocho pilotos navales y de la Prefectura Naval (guardacostas) imputados por los "vuelos de la muerte", por los que cientos de opositores fueron arrojados vivos al mar o al Río de la Plata desde aviones militares, una forma de hacerlos desaparecer sin dejar rastros.

Entre los aviadores acusados figuran el argentino-holandés Julio Poch, detenido en 2009 cuando trabajaba como piloto civil en España, y Ricardo Ormello, un mecánico aeronáutico sindicado por arrojar al agua a los prisioneros narcotizados.

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