En un informe de 25 páginas, redactado por asesores del senador quienes viajaron a La Habana, se apunta que el embargo económico no ha logrado agilizar la democracia en la isla por lo que sería bueno un replanteamiento de dicha política.
Según el informe, la revisión que finalmente haga el Gobierno revelará al menos cuatro debilidades de la política del embargo.
Por un lado contraviene la postura de otros países de América Latina respecto a un mayor acercamiento con Cuba e impide la cooperación con la isla en asuntos de interés mutuo como la migración y la lucha antinarcóticos.
Y por otro, la política de Washington da al Gobierno de La Habana un pretexto para justificar sus dificultades económicas y convierte a Estados Unidos en una amenaza externa con la que justifica su autoritarismo.
El análisis se produce en momentos en que diversos grupos cívicos y líderes académicos del país también presionan a favor de la flexibilización de las restricciones de viajes y de remesas a la isla.