El eclipse fue visto primeramente en zonas de la India y China al romper el amanecer, cuando el sol fue totalmente cubierto durante seis minutos y treinta nueve segundos.
Los observadores usaban espejuelos especiales de sol y se reunían en espacios abiertos para contemplar el histórico evento.
Miles de hindúes viajaron a la ancestral ciudad santa de Varanasi y se adentraron en el Río Ganges, cumpliendo un rito sagrado de purificación.
Mientras otros millones permanecían en sus hogares por supersticiones de daños a mujeres embarazadas.