Martí Noticias
Un grupo de prominentes intelectuales y líderes afroamericanos denunció el lunes la situación de los derechos humanos de Cuba, exigiendo que La Habana ponga fin a lo que calificaron como su "insensible desprecio'' por los cubanos negros.
La Declaración de Apoyo de los Afroamericanos por la Lucha de los Derechos Civiles en Cuba, de cuatro páginas, exige que Raúl Castro ponga fin "al innecesario y brutal acoso de los ciudadanos negros en Cuba que defienden sus derechos civiles''.
El profesor de Sociología y escritor Carlos Moore, autor de varios libros sobre el tema racial dijo a Radio Martí que existe un amplio debate "que está aconteciendo en Africa y en el Caribe" sobre el problema racial en Cuba.
"Esta declaración es una denuncia del racismo en Cuba y estos sectores están debatiendo la cuestión y están promoviendo su análisis", afirmó Moore, quien salió de Cuba en 1963 y ahora reside en Brasil.
Desde que Barack Obama se convirtió en el afroamericano en llegar a la presidencia de Estados Unidos, Moore ha insistido en el impacto que este hecho pudiera tener en la sociedad cubana, mayoritariamente negra y mestiza.
"Conocemos de primera mano las experiencias y consecuencias de negar las libertades civiles por razones de raza'', expresó el grupo el lunes en una declaración. "Por esa razón nos sentimos más obligados a expresar nuestra opinión sobre lo que está sucediendo a nuestros hermanos cubanos'', expresa la declaración que es la primera de este tono que suscriben figuras representantivas de la comunidad afroamericana.
Entre los 60 firmantes de la declaración están Cornel West, profesor de la Universidad de Princeton; la actriz Ruby Dee Davis, el director cinematográfico Melvin Van Peebles, la ex legisladora surfloridana Carrie Meek y Jeremiah Wright, antiguo pastor del presidente Barack Obama en Chicago.
"No podemos quedarnos callados ante el aumento de las violaciones de los derechos civiles y humanos de los activistas en Cuba que tienen el valor de alzar sus voces contra el sistema racial de la isla'', agregó la declaración. "Ultimamente, estos defensores aislados y valerosos de los derechos civiles han sido objeto de violencia no provocada, intimidación de las autoridades y prisión''.
En una nota de prensa distribuida junto con la declaración el grupo afirma que "tradicionalmente los afroamericanos han tomado partido por el régimen de Castro y condenado las políticas de Estados Unidos, que tienen el objetivo explícito de derrocar al gobierno cubano''.
Según Moore, quien ayudó a coordinar la firma de la declaración debido a sus vínculos con medios académicos y grupos de derechos civiles en Estados Unidos, los afroamericanos están cambiando su percepción sobre Cuba, debido al aumento del activismo racial en la isla y las constantes quejas de discriminación racial.
La declaración, que exigió también la liberación inmediata del médico Darsi Ferrer, un conocido opositor, encarcelado desde julio, agrega que aunque los afroamericanos apoyan el derecho de Cuba a la soberanía "y repudian firmemente cualquier intento de afectar tal derecho'', no "pueden permitir que los dedicados activistas pacíficos de derechos humanos en Cuba, así como la población negra en general, sean tratados con un desprecio insensible por sus derechos como ciudadanos y como el segmento más marginado de la población en la isla''.
"El racismo en Cuba, como en cualquier parte del mundo, es inaceptable y debe ser enfrentado'', subrayó la declaración.
A principios de este año Moore persuadió a Abdias Nascimiento, uno de los fundadores del movimiento negro de Brasil y defensor del régimen cubano, para que escribiera al gobernante Raúl Castro una carta en la que denunciaba el racismo en Cuba.
En los últimos años el tema racial ha ocupado espacios en círculos académicos cubanos desde una óptica crítica, pero que intenta analizar el fenómeno de la discriminación como una herencia no superada por la revolución.
El académico afrocubano Esteban Morales Domínguez publicó a principios del pasado año Desafíos de la Problemática Racial en Cuba y la televisión cubana produjo el documental "Raza".
Quizás el estudio más crítico y documentado fue desarrollado por los investigadores Rodrigo Espina y Pablo Rodríguez Ruíz del Centro de Antropología de la Universidad de La Habana publicado en la revista Temas.
El estudio de diez página titulado Raza y Desigualdad en Cuba http://afrocubaweb.com/News/Cuba/RazaDesigualdad_Rodrigo.pdf llegó , entre otras, a las siguientes conclusiones:
* Las desigualdades raciales persisten en Cuba, y sehan hecho más visibles principalmente a partir de la crisis económica de los años 90.
* El estudio evidenció que más de 50% de los residentes en ciudadelas eran negros y mestizos, y que su proporción disminuía en las viviendas de condiciones
medias y mejores.
* Otra de las características significativas que han arrojado los estudios es que en la estructura de los núcleos familiares predominan las mujeres sin cónyuges como
jefas, entre la población negra y mestiza. El padre ausente es un rasgo que aparece en poblaciones del Caribe, Brasil y los Estados Unidos. Ello contribuye a fijar y reproducir
desventajas sociales en la descendencia de este tipo de familia.
El estudio descubre que persisten y se reproducen desigualdades que se hacen visibles en aspectos tales como:
* La población negra y mestiza, como media, se concentra en las peores condiciones habitacionales.
* Las remesas desde el exterior llegan, fundamentalmente, a la población blanca.
* Las estrategias de ingresos complementarios de los negros dependen más de esfuerzos personales y recursos escasos.
* La población negra tiene menor acceso relativo a los sectores emergentes de la economía.
* Los negros y mestizos predominan entre los obreros del sector no emergente.
* En el turismo, los negros y mestizos predominan o se ubican preferiblemente en los puestos de trabajos no vinculados al turista, hacia el interior de las
instalaciones.
* Los negros y mestizos están sobrerrepresentados entre los profesionales y técnicos del sector no emergente y subrepresentados en el sector emergente y entre los
dirigentes, lo cual induce a pensar que su baja presencia en estos sectores no se debe a falta de calificación.